¿El fin de una espera de años? La megaobra hídrica que unió a Zamora y Jalil se acerca a su etapa clave
La obra que unió a dos provincias y a dos gobernadores está a punto de dar un paso clave. ¿Qué falta para que Albigasta se convierta en realidad?
La megaobra hídrica Albigasta, que promete cambiar la realidad de miles de habitantes en Santiago del Estero y Catamarca, está a punto de dar un paso fundamental. Pero el camino hasta aquí no fue fácil: detrás de los planos y las máquinas hay una historia de acuerdos políticos, gestiones ante organismos internacionales y una espera que se hizo larga.
El origen: un apretón de manos en 2020
Todo comenzó en febrero de 2020, cuando Gerardo Zamora, entonces gobernador de Santiago del Estero, recibió en Casa de Gobierno a su par catamarqueño, Raúl Jalil. En ese encuentro, ambos firmaron un convenio marco de colaboración técnica e institucional para el aprovechamiento integral del río Albigasta y del Dique El Bolsón.
El acuerdo no se limitaba al agua: también incluía objetivos de desarrollo productivo y turístico, además de las obras complementarias necesarias para potenciar la región. En ese momento, los mandatarios trazaron una hoja de ruta que contemplaba la planificación de la cuenca, la participación de Nación y la ejecución de las obras requeridas.
Uno de los puntos centrales fue establecer que el agua tendría como usos prioritarios el consumo humano, la actividad ganadera y el turismo, sin descuidar las nuevas oportunidades productivas para las zonas beneficiadas.
La continuidad: gestiones que no se detuvieron
El convenio inicial no quedó en el olvido. Con el paso de los años, Zamora y Jalil siguieron empujando el proyecto para conseguir financiamiento y destrabar los obstáculos.
En julio de 2023, Zamora viajó a Washington y se reunió con autoridades del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para conocer el estado del financiamiento. En esa oportunidad, destacó el impulso que Jalil también había dado ante el organismo internacional.
Dos meses después, en septiembre de 2023, ambos gobernadores se reunieron con el entonces ministro de Obras Públicas de la Nación, Gabriel Katopodis, para avanzar en el proceso licitatorio de la Red de Acueductos y la Planta Potabilizadora Albigasta.
Pero uno de los capítulos más importantes se escribió en enero de 2025, nuevamente en Casa de Gobierno de Santiago del Estero. Zamora recibió a Jalil junto a funcionarios de ambas provincias, y de ese encuentro surgió una presentación conjunta ante el ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, para solicitar que se mantuviera la apertura de ofertas y evitar otra postergación.
La preocupación era justificada: el proyecto ya había sufrido sucesivas demoras, y ambos mandatarios plantearon la necesidad de sostener el compromiso de ejecución mediante el crédito del BID.
Los números de una obra monumental
Ahora, aquella gestión que comenzó con acuerdos entre las dos provincias se encamina hacia una nueva etapa. La Red de Acueductos y Plantas Potabilizadoras Albigasta contempla una inversión global de $99.769 millones, financiada con un crédito del BID y un plazo de ejecución de 36 meses.
El proyecto incluye dos plantas potabilizadoras y unos 50 kilómetros de acueductos, con capacidad para beneficiar directamente a más de 35.900 habitantes de Santiago del Estero y Catamarca.
Para Santiago del Estero, uno de los impactos más importantes estará en Frías y su zona de influencia, una región que durante años arrastró dificultades con el abastecimiento de agua. En 2025, funcionarios provinciales remarcaron la urgencia de concretar la obra para atender la problemática hídrica que afecta a miles de personas.
Más que agua potable: desarrollo regional
Pero el impacto proyectado va mucho más allá del suministro domiciliario. El aprovechamiento del agua del Dique El Bolsón permitirá fortalecer las posibilidades de desarrollo ganadero, agrícola e industrial de una amplia región compartida por ambas provincias.
El recorrido de Albigasta demuestra cómo un proyecto de infraestructura puede mantenerse en la agenda provincial a lo largo de diferentes etapas políticas. Lo que comenzó con un convenio en 2020, continuó con gestiones ante Nación y el BID, reuniones técnicas, avances licitatorios y nuevos reclamos conjuntos, hoy se encuentra ante la posibilidad concreta de transformarse en una obra de gran impacto regional.
En ese proceso, Zamora mantuvo una participación sostenida, primero como gobernador y actualmente desde el Senado de la Nación, mientras que Jalil continúa al frente de Catamarca. El dato político no es menor: la obra que ahora se anuncia como una megaestructura hídrica de casi $100.000 millones tiene detrás años de acuerdos entre dos provincias del Norte Grande que decidieron avanzar juntas sobre un recurso estratégico: el agua.
Para Santiago del Estero, la concreción de Albigasta puede significar mucho más que nuevos kilómetros de cañerías. Puede representar agua potable para miles de habitantes, mayor previsibilidad para la producción y una infraestructura clave para acompañar el crecimiento de Frías y de toda la región.