El festejo con pirotecnia ilegal que terminó en tragedia: una nena de 8 años murió al recibir el impacto de un proyectil
¿Sabías que una simple celebración puede convertirse en una tragedia irreversible? Conocé los detalles del caso que conmueve a Estados Unidos.
Una celebración del 4 de Julio en California se convirtió en una pesadilla cuando fuegos artificiales ilegales fallaron y mataron a Jasmine Nguyen, de ocho años. El responsable, Earl Decastro, de 47 años, enfrenta cargos graves tras el incidente ocurrido en Buena Park.
El caso, que sucedió el 4 de julio de 2025, volvió a la luz pública después de que Decastro fuera acusado formalmente de homicidio involuntario, incendio imprudente con resultado de lesiones graves y tenencia ilegal de más de 50 kilos de fuegos artificiales peligrosos.
Según la Oficina del Fiscal de Distrito del Condado de Orange, Jasmine había ido a casa de Decastro junto a su madre y su hermana para festejar el Día de la Independencia. Todo transcurría con normalidad hasta que el anfitrión decidió encender lo que llamó el gran final: una torta de pirotecnia comprada a un vendedor sin licencia.
Los fiscales detallaron que los artefactos contenían explosivos de grado profesional, que requieren permisos especiales para su uso. Después de lanzar fuegos artificiales en la calle durante más de una hora, Decastro encendió el pastel ilegal de 400 dólares. Pero algo salió mal.
¿Qué pasó exactamente?
Los proyectiles de mortero aéreo fallaron y se desviaron hacia el camino de entrada, donde las familias se habían reunido para observar. Jasmine estaba sentada junto a los suyos, muy cerca de una mesa donde había más pirotecnia sin detonar. El fuego alcanzó esos artefactos, que explotaron y golpearon a la niña antes de que pudiera refugiarse.
Haley Nguyen, madre de la víctima, relató al The Orange County Register: “Sucedió tan rápido. Un día divertido de amigos se convirtió en una pesadilla”. Pese a la tragedia, la mujer considera que Decastro no debería ser castigado, ya que cree que fue un accidente.
La postura de la fiscalía
Sin embargo, el fiscal de distrito Todd Spitzer fue contundente: “No hay nada accidental en comprar y encender fuegos artificiales ilegales. Una niña de ocho años está muerta y el hombre que la mató será responsable”. Spitzer agregó que unos segundos de diversión no valen una vida de trauma y pérdida.