El ferrocarril que une Misiones con Buenos Aires despierta el apetito de inversores
¿Qué línea ferroviaria despierta tanto interés entre los inversores como para pelear por su concesión? El director de Belgrano Cargas dio pistas en Iguazú y confirmó que ya hay varios grupos en la mira.
El ramal ferroviario que conecta Posadas con Buenos Aires podría cambiar de manos. Durante el 21° Congreso LatinRieles Argentina 2026, que se desarrolla en el hotel Gran Meliá Iguazú, el director de Belgrano Cargas, Leandro Ostuni, confirmó que existen varios grupos interesados en quedarse con la concesión de la línea Urquiza, la misma que llega hasta Misiones.
Ostuni no solo habló del interés de los inversores, sino que también trazó un diagnóstico crudo sobre la situación del transporte de cargas en el país: el sistema sufre por la falta de volumen de carga, un problema que se arrastra hace décadas y que genera un círculo vicioso difícil de romper.
El problema de fondo: no hay carga
“El gran problema que tiene el sistema ferroviario de cargas argentino es que no tiene una cantidad de carga suficiente como para mantener la cantidad de vías que hay que mantener. Entonces, el problema del sistema ferroviario de cargas es que no hay carga”, señaló Ostuni.
Esa falta de carga impide que el sistema genere los fondos necesarios para mantener las vías y el material rodante. Y cuando la infraestructura se deteriora, el servicio se vuelve menos confiable, lo que aleja a nuevos clientes. Un círculo vicioso que se repite desde hace décadas.
El contraste es elocuente: desde la década del 70, el ferrocarril argentino nunca logró superar las 25 millones de toneladas transportadas, mientras que la producción agropecuaria se multiplicó por seis en el mismo período. “Tenés seis veces más de producción agropecuaria y transportás lo mismo. De todo ese crecimiento el tren no pudo captar nada”, sostuvo.
Belgrano Cargas opera tres líneas: la Urquiza, que llega a Misiones; la Belgrano, que atraviesa el norte del país; y la San Martín, que llega a Cuyo. En las tres, dijo Ostuni, hay un potencial importante, pero la recuperación del servicio requiere inversiones millonarias con períodos de recupero muy largos.
El ramal Urquiza, la joya del Mercosur
En cuanto al proceso de privatización, Ostuni precisó que el pliego se publicó hace quince días y que la fecha de apertura de las ofertas es el 11 de noviembre. La línea también recibe inversiones del Fondo de Convergencia del Mercosur.
El futuro concesionario deberá realizar inversiones obligatorias, pero también podrá presentar obras optativas. Y acá aparece un dato clave: si esas obras superan los 200 millones de dólares, el proyecto puede acceder al RIGI, el régimen de incentivos para grandes inversiones.
“Si la oferta de obras optativas que vos hagas te hace que inviertas más de 200 millones de dólares, que es lo mínimo que te pide el RIGI, podés pedir un RIGI. Y eso está puesto en el pliego de licitación”, explicó.
¿Por qué atrae el Urquiza? Ostuni lo resumió así: es la línea del Mercosur. La conexión con Paraguay está activa y gran parte del comercio exterior de ese país sale por el puerto de Montevideo. Además, Brasil mostró interés en reactivar el tramo entre Uruguaiana y Paso de los Libres, inactivo hace unos quince años pero que supo mover más de un millón de toneladas.
A eso se suma la producción de la Mesopotamia, el transporte de arenas de Entre Ríos hacia Vaca Muerta y la propia demanda regional. “Hay varios grupos interesados, precisamente por esta potencialidad”, remarcó.
¿Y los pasajeros?
Ostuni también se refirió a la posibilidad de recuperar el transporte de pasajeros, aunque fue claro: la prioridad es la carga. “Primero tengamos la vía para carga. Una vez que la vía está para carga, ahí se podrá pensar en ramales de pasajeros”, sostuvo.
El negocio de las cargas mueve mucho más volumen económico, y la recuperación de esa infraestructura podría allanar el camino para que, más adelante, vuelvan los trenes de pasajeros. Por ahora, todos los ojos están puestos en la concesión del Urquiza.