El femicidio de Paula Espinosa: el acusado ya tenía todo listo para escapar
El femicidio de Paula Espinosa parecía un caso más de violencia de género sin planificación. Pero los investigadores reconstruyeron los movimientos del acusado y encontraron algo que lo complica: dos vehículos y una fuga preparada.
La Justicia mendocina decidió que Samuel Andrés Capellán, de 31 años, siga tras las rejas mientras se investiga el femicidio de Paula Milagros Espinosa, la docente de 24 años asesinada el viernes 3 de julio en El Challao. La jueza María Paula Furque aceptó el pedido del fiscal de Homicidios Oscar Malla y dictó la prisión preventiva durante la tarde de este jueves.
Capellán está imputado por homicidio calificado por mediar una relación de pareja y por mediar violencia de género, la figura penal que contempla el femicidio. La resolución ordena que el acusado continúe privado de su libertad mientras avanza la causa.
El crimen que conmocionó a Luján de Cuyo
Paula fue encontrada gravemente herida en la vivienda familiar del barrio Nuestra Señora de Lourdes, en El Challao. Su madre fue quien ingresó al domicilio esa tarde del 3 de julio y, al verla, llamó de inmediato al 911. Hasta el lugar llegaron efectivos de la Policía de Mendoza y una ambulancia del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC).
Los profesionales de la salud solo pudieron constatar el fallecimiento de la joven docente. Según los resultados de la necropsia, Paula murió a causa de heridas de arma blanca en el cuello y el pecho, lesiones que resultaron fatales.
Cómo cayó el principal sospechoso
Tras el hallazgo del cuerpo, la Justicia activó el protocolo de investigación por femicidio y ordenó las pericias de Policía Científica en la escena. En paralelo, los investigadores empezaron a buscar a la pareja de la víctima, que quedó bajo sospecha desde las primeras etapas del caso.
El avance se produjo al día siguiente: Capellán se presentó voluntariamente en la Comisaría 53 de Uspallata cerca de las 5.45. Luego fue trasladado a la Comisaría 11 de Luján de Cuyo, donde quedó detenido a disposición de la Justicia. Después, la Fiscalía formalizó la imputación en su contra por el femicidio de Paula Espinosa.
La hipótesis: un ataque planificado y dos vehículos
El trabajo de la Fiscalía de Homicidios, junto con distintas divisiones investigativas, permitió reconstruir buena parte de los movimientos previos y posteriores al crimen. Para ello se analizaron cámaras de seguridad, celulares, mensajes de WhatsApp y testimonios.
Según la principal hipótesis de la investigación, Capellán habría planificado el ataque y utilizado dos vehículos para concretar el crimen y facilitar una eventual fuga. Esta reconstrucción forma parte de las pruebas reunidas por la Fiscalía y deberá ser evaluada en el marco del proceso judicial.
De acuerdo con la secuencia reconstruida, durante la mañana del viernes Paula llevó a su pareja hasta su lugar de trabajo. Horas más tarde, el sospechoso habría pedido prestado un Volkswagen Polo rojo a un compañero y regresado a las inmediaciones de la vivienda que compartía con la joven.
Las cámaras de seguridad registraron su llegada alrededor de las 14. Luego caminó hasta el domicilio, saludó aparentemente con normalidad a familiares de Paula y subió al departamento. Estos movimientos forman parte de las evidencias que la Fiscalía busca consolidar para avanzar en la investigación por el femicidio de la joven docente.