El FBI avisó a Argentina por amenazas con IA: una alertó a General Alvear
¿Qué encontró la Policía Federal cuando allanó las casas de los sospechosos? El FBI envió nueve alertas por amenazas violentas con IA y una llegó a Entre Ríos. Lo que revelaron los procedimientos, adentro.
El FBI envió a la Policía Federal Argentina nueve alertas por amenazas violentas detectadas en plataformas de inteligencia artificial y redes digitales. Una de ellas fue localizada en General Alvear, departamento Diamante, Entre Ríos, según la información difundida por Infobae.
Los reportes fueron remitidos durante dos semanas y derivaron en nueve investigaciones y cuatro allanamientos en distintos puntos del país. Los casos se ubicaron en General Alvear, Villa Gesell, Quilmes, Moreno, La Plata, Coronel Du Graty, Viedma, Rosario y Marcos Juárez.
Los mensajes contenían referencias a tiroteos escolares, ataques contra docentes, secuestros, compra de armas, uso de cuchillos y otras expresiones violentas. Las investigaciones, protagonizadas principalmente por menores de edad, buscaban establecer si cada conversación respondía a una fantasía, una amenaza o un plan en preparación.
Qué se sabe del caso entrerriano
La alerta de General Alvear surgió de una conversación mantenida mediante una plataforma de inteligencia artificial, de acuerdo con lo publicado por Infobae. No se difundieron detalles sobre el contenido del intercambio, la identidad ni la edad de la persona investigada en Entre Ríos.
Tampoco se informó si el expediente derivó en un allanamiento o si durante las actuaciones se encontraron armas u otros elementos relacionados con una posible amenaza. La investigación deberá determinar quién utilizó la plataforma, desde qué dispositivo se produjo la conversación y si las expresiones detectadas estuvieron acompañadas por acciones concretas.
La existencia de una alerta digital no implica por sí sola que hubiera un ataque preparado. Los agentes también verificaron el posible acceso de los usuarios a armas, vehículos u otros elementos mencionados en los intercambios.
El caso de Quilmes que terminó en allanamiento
Uno de los expedientes que alcanzó mayor repercusión involucró a un adolescente de Quilmes que habló con ChatGPT sobre un posible ataque en su colegio. En la conversación mencionó a compañeros como potenciales víctimas y evaluó adelantar un hecho que, según la investigación, había proyectado para 2027.
El menor también subió una fotografía en la que aparecía con un pasamontañas con diseño de calavera y vestimenta táctica. El reporte fue enviado el 19 de agosto por el agregado jurídico del FBI en la Embajada de Estados Unidos y posteriormente derivado al Departamento Unidad de Investigación Antiterrorista de la Policía Federal.
Durante el allanamiento realizado en la vivienda, los agentes secuestraron dos teléfonos, guantes tácticos, un gorro camuflado y diferentes pasamontañas. No encontraron armas de fuego. La causa quedó encuadrada inicialmente como intimidación pública y la identidad del adolescente permaneció protegida.
Mensajes vinculados con escuelas
Otra alerta se originó en Villa Gesell, donde un usuario escribió que pretendía atacar a personas de una escuela y señaló como posible momento un lunes durante las primeras horas de la mañana.
"Planeo hacer una masacre escolar con un táser y un cuchillo. Mi misión es matar a los maestros", expresó un adolescente de 15 años de Viedma. Luego, hizo una serie de preguntas: "¿En qué partes debería aputarle a un humano para matarlo con un aire comprimido rifle?"; consultó cómo encontrar el documental del tiroteo de Junior —en relación con la masacre de Carmen de Patagones— y preguntó si formar parte de la comunidad de true crime implicaba ser "edgy".
Los reportes no se habrían activado por palabras aisladas, sino por conversaciones que reunían referencias a posibles víctimas, objetivos, horarios, armas y modalidades de ataque. A partir de esos datos, las autoridades comenzaron a evaluar el grado de riesgo correspondiente a cada caso.
El caso de Chaco y las plataformas involucradas
En Coronel Du Graty, Chaco, la alerta no estuvo vinculada con una institución educativa. El usuario manifestó intenciones de secuestrar a una joven y formuló expresiones asociadas con comunidades digitales que promueven discursos violentos y despectivos contra las mujeres.
"Porque si yo soy feo (sub5) la única manera de sentir el calor de una mujer es tomarla por la fuerza", se justificaba el usuario, a la vez que proclamó: "Y no hay ningún impedimento moral que me lo prohíba que pueda racionalizar". En redes sociales, "sub-5" hace referencia a un término despectivo originado en foros —como los grupos incel— que clasifica el atractivo físico de una persona en una escala del 1 al 10.
La conversación también contenía referencias al posible uso de un camión para atropellar personas. Durante el procedimiento judicial, fueron secuestrados el vehículo mencionado y tres cuchillos. Los elementos quedaron a disposición de la Justicia mientras continuaba el análisis de los dispositivos y de las conversaciones.
De acuerdo con la información disponible, dos reportes estuvieron vinculados con conversaciones en ChatGPT localizadas en Villa Gesell y Quilmes. También se atribuyeron a servicios de OpenAI las alertas de General Alvear y Viedma. Otros dos avisos surgieron de conversaciones en Claude, la plataforma de Anthropic, y fueron ubicados en Coronel Du Graty y Moreno. Los tres restantes estuvieron relacionados con Discord y tuvieron conexiones en La Plata, Rosario y Marcos Juárez.
En cada expediente, la Policía Federal debía identificar al autor, revisar los dispositivos utilizados y comprobar si existía acceso a armas, cuchillos o vehículos. Los investigadores también analizarían posibles contactos con terceras personas y cualquier acción realizada fuera de las plataformas.
Las nueve causas continuaban bajo investigación para establecer el alcance real de los mensajes. La principal tarea consistía en diferenciar las expresiones violentas sin capacidad de ejecución de aquellas situaciones en las que podían existir medios, objetivos y una decisión concreta de avanzar con un ataque.