El fantasma que recorre Alemania: la ultraderecha a un paso de gobernar un estado por primera vez
A dos meses de las elecciones regionales, la ultraderecha alemana está más cerca que nunca de gobernar un estado federado. ¿Logrará la AfD romper el cordón sanitario y cambiar el mapa político del país?
Faltan solo dos meses para las elecciones regionales en Alemania y Alternativa para Alemania (AfD) se perfila como la gran favorita para ganar en al menos dos estados del este del país. De lograrlo, sería la primera vez que la ultraderecha accede al gobierno de un estado federado desde la posguerra.
Los sondeos le dan a la AfD una intención de voto de hasta el 41% en Sajonia-Anhalt y el 38% en Mecklemburgo-Pomerania Occidental, ambos territorios de la antigua RDA. En las elecciones generales de 2025 ya fue la segunda fuerza nacional, pero ahora podría dar el gran salto.
¿Qué dicen las encuestas?
Según las proyecciones, la AfD podría obtener la mayoría absoluta en Sajonia-Anhalt, lo que le permitiría gobernar sin necesidad de coaliciones. En Mecklemburgo-Pomerania Occidental, aunque no alcanzaría la mayoría, quedaría primera y podría negociar alianzas. En Berlín, la capital, también crece: alcanza el 18% y empata técnicamente con la CDU, la SPD y los Verdes.
“Ahora sí vamos a estar muy cerca de tener un gobierno de la AfD en un estado federado y eso va a cambiar realmente el escenario político en Alemania”, advirtió Svenja Blanke, exdirectora de la Fundación Friedrich Ebert en Argentina y actual representante en Uruguay.
El cordón sanitario que se resquebraja
Hasta ahora, los partidos tradicionales (CDU, SPD, Verdes, Liberales e izquierda) mantienen un “cordón sanitario” que les impide pactar con la AfD. Ese acuerdo ya le impidió a la ultraderecha gobernar Turingia en 2024, pese a haber sido la fuerza más votada. Sin embargo, Blanke señaló que “el cordón sanitario ya se está rompiendo a nivel municipal” y que hay conversaciones entre políticos del CDU y la AfD en los estados del Este.
Si la AfD no obtiene la mayoría, aún podría aspirar a formar gobierno si algún partido tradicional rompe el aislamiento. La presión electoral es cada vez mayor.
¿Por qué crece la AfD en el Este?
El bastión de la ultraderecha en la antigua Alemania Oriental no es casualidad. La reunificación dejó heridas abiertas: diferencias salariales, descontento social y una percepción de abandono por parte del gobierno federal. Además, la inmigración —un fenómeno relativamente nuevo en la región— genera temor y es explotada por la AfD con su discurso de “remigración”.
“En los últimos años la extrema derecha ha dominado la narrativa con su populismo y sus mensajes simples. Como consecuencia, los discursos de la CDU y la SPD se han corrido más a la derecha”, concluyó Blanke.
Las elecciones del 20 de septiembre no solo definirán el futuro de dos estados: podrían marcar un antes y un después en la política alemana.