El fallo que obliga a un padre a pagar por sus cinco hijos sin presentar un solo recibo
Un tribunal neuquino fijó una cuota para cinco hijos sin que el padre presentara recibos. ¿Cómo se determinó el monto y qué rubros incluye? Los detalles del fallo que protege a los menores.
La Justicia de Neuquén acaba de tomar una decisión que marca un antes y un después en los casos de cuota alimentaria. Un padre deberá hacerse cargo económicamente de sus cinco hijos, aunque nunca presentó recibos de sueldo ni constancias de ingresos durante el proceso. La falta de papeles no lo eximió de su responsabilidad.
La historia comenzó cuando la madre de los menores reclamó ante el Fuero de Familia por los aportes irregulares del progenitor. El hombre, lejos de colaborar, no aportó documentación que acreditara su situación laboral. Sin embargo, la magistrada interviniente dejó en claro que la obligación de alimentar a los hijos no desaparece por la falta de formalidad.
¿Cómo se calculó el monto sin recibos?
Para fijar la suma que deberá abonar, el tribunal se basó en un análisis integral de las necesidades de los cinco niños y en las presunciones sobre la capacidad económica del demandado. Se tuvieron en cuenta informes socioambientales, el costo de vida actual y las posibilidades reales de inserción laboral del hombre.
La decisión busca evitar que la informalidad o la falta de colaboración se conviertan en un escudo para no cumplir con las obligaciones básicas. Así, se protege el interés superior del niño, un principio que pesa más que cualquier excusa burocrática.
Qué incluye la manutención integral
El fallo no se limitó a la comida o la ropa. La Justicia remarcó que la cuota debe cubrir también educación, salud, vivienda, esparcimiento y los cuidados cotidianos. Ambos padres, se subrayó, tienen el deber de aportar proporcionalmente al bienestar de sus hijos.
Con este pronunciamiento, Neuquén refuerza su postura: la cuota alimentaria es urgente y preferente. El fallo, además, es un freno a las maniobras de ocultamiento patrimonial y una garantía de que las infancias vulnerables no queden desprotegidas.