El experto que alertó sobre la IA en La Punta: "Las empresas van por la ganancia, no por el ser humano"
¿Qué fue lo que más preocupó al experto global que disertó en La Punta sobre la inteligencia artificial en las aulas? Su respuesta apunta a quiénes están tomando las decisiones.
Punya Mishra, referente global en tecnología educativa, expuso en el Congreso Internacional de Educación que se realiza en La Punta y advirtió que los riesgos de la inteligencia artificial hoy superan a sus beneficios. El especialista puso el foco en quién marca la agenda: compañías que buscan rédito económico antes que desarrollo humano.
Mishra integra el panel de oradores del encuentro organizado por la provincia de San Luis en el Centro de Convenciones de La Punta. Su disertación, prevista para este sábado, gira en torno a los desafíos que la IA plantea en las aulas y a la necesidad de que los docentes recuperen la voz en un debate que, según él, está dominado por intereses comerciales.
La advertencia sobre quién decide
El profesor no esquivó la polémica. "Estoy preocupado porque buena parte de la discusión en torno a la IA, cómo puede funcionar, qué puede hacer, para qué debe usarse y para qué no, está siendo determinada por compañías que apuntan a una ganancia económica, no al crecimiento y desarrollo del ser humano", planteó.
En esa línea, llamó a los educadores a organizarse: "Los educadores debemos unirnos para expresar nuestras opiniones, valores y compromisos en este asunto". Para Mishra, el congreso es una ocasión propicia para que los docentes conversen sobre la transición que atraviesa la educación, un terreno que no queda al margen de la modernización tecnológica.
"Creo que debemos reflexionar sobre cómo se está modificando el panorama educativo. Hay cosas que se mantienen igual, como la dedicación por nuestros alumnos, pero el contexto sí cambia", señaló.
Riesgos que superan beneficios
El especialista, que trabaja con el Center for Universal Education en el Brookings Institute, mencionó una investigación propia sobre los pros y contras de la IA en la enseñanza. La conclusión fue contundente: por ahora, los riesgos pesan más que las ventajas.
"Estamos hablando de tecnología que no ha sido realmente puesta a prueba, que las grandes empresas la lanzaron al mundo y estamos analizando en tiempo real. Importa más mantener la interacción, cuánto tiempo pueden retener tu atención en la plataforma", reflexionó.
No obstante, reconoció el potencial de la herramienta si se la orienta a fines educativos. "Tendríamos que dejar de pensar a la IA simplemente como un Chatbot, puede ser mucho más que eso. Se pueden construir sitios web, realizar simulaciones o experimentos científicos y matemáticos. ¿Por qué lo pensamos más como un método para la trampa, para hacer la tarea sin pensar, y no como una herramienta para el aprendizaje?", se preguntó.
Los cuatro impulsos humanos
Mishra recuperó ideas del filósofo educativo John Dewey para explicar qué mueve a las personas. Según ese marco, hay cuatro impulsos primarios: la curiosidad por descubrir, la necesidad de comunicarse, las ganas de construir cosas y la expresión de pensamientos y emociones.
"La educación debe enfocarse en estos cuatro impulsos y si logramos adaptar la IA a ese propósito, el potencial es enorme", sostuvo.
Sin embargo, volvió sobre el límite infranqueable: aquello que la tecnología no puede replicar. "Hay cosas que pueden hacer los infantes y la IA no es capaz. Lo que nos hace únicos es que podemos jugar, reír, divertirnos, sufrir, sentir dolor, que vivimos en este mundo. Es lo que le da sentido y significado al hecho que dos personas viajen por el mundo para vincularse. Es la diferencia fundamental con la IA y debemos aferrarnos a ello", rescató.
Consejos para los docentes
Antes de cerrar, Mishra dejó un mensaje para los estudiantes de San Luis y del mundo que se están formando en el uso de la inteligencia artificial. El primer consejo fue quitarse la presión: "Lo primero que les diría es que no se sientan presionados a sumar la tecnología, que se enfoquen en sus trabajos. Si la tecnología me permite optimizar o mejorar mi trabajo para que mi alumno aprenda más, mejor. Pero el propósito de base, que es enseñarle al estudiante, es la única prioridad".
El segundo punto fue perderle el miedo a la experimentación. "Nuestra forma más habitual de aprender es a través de la práctica, del juego. Yo recomiendo que prueben cosas distintas, que vean qué sucede. Si algo no funciona, no pasa nada, intentamos otra. No le tengan miedo a eso", añadió.
Por último, pidió mirar menos las grandes directrices de autoridades nacionales y mundiales y más el contexto propio de cada aula. "Conozcan sus aulas, progresen a sus ritmos. No todo tiene que cambiar de un momento a otro, van resolviendo a medida que siguen trabajando. Un gran docente va a seguir siendo bueno con tecnología, libros o lo que sea. Ellos saben lo que necesitan sus alumnos, hay que confiar en ellos", concluyó.
