El exintendente de Pinto no pudo frenar la condena: cómo desviaban los fondos de las obras
El exintendente de Pinto intentó revertir la condena por el manejo de millones destinados a obras, pero la Justicia fue contundente. Lo que encontraron en los papeles de la Municipalidad indigna.
La Cámara Federal de Casación Penal le puso punto final al intento de la defensa de Emilio Alberto Rached: la Sala I rechazó el recurso y dejó firme la condena contra el exintendente de Pinto por peculado y malversación de caudales públicos.
El fallo ratificó la sentencia que había dictado el Tribunal Oral Federal de Santiago del Estero: tres años de prisión en suspenso e inhabilitación absoluta perpetua para ejercer cargos públicos.
En la misma resolución quedó confirmada la situación de Ana María Vera, exsecretaria de Economía de la Municipalidad de Pinto, condenada a dos años y tres meses de prisión en suspenso y a la misma inhabilitación.
El dinero que nunca llegó a las obras
La causa arrancó con los fondos que en 2018 envió la Secretaría de Infraestructura Urbana del Ministerio del Interior, Obras Públicas y Vivienda de la Nación. El objetivo era financiar obras básicas y fortalecimiento comunitario en los barrios España, San Martín, El Tigre y Libertad.
El convenio contemplaba $80.591.322 para varios proyectos: un centro cultural y polideportivo NIDO, una red de desagües cloacales, estaciones elevadoras y una planta depuradora.
Pero, según la sentencia, en la ejecución de esos recursos aparecieron contrataciones irregulares, comprobantes sin respaldo y cheques librados a personas distintas de los proveedores consignados. Los jueces también dieron por acreditado el desvío de los intereses que generaron fondos colocados en un plazo fijo.
La obra que quedó a un cuarto de camino
Uno de los puntos que analizó el tribunal fue la red de desagües cloacales. El avance se estimó en alrededor del 28%, cuando el proyecto completo tenía un presupuesto cercano a los $60 millones.
Los jueces de Casación evaluaron los planteos de la defensa y concluyeron que no lograron demostrar errores que permitieran invalidar la sentencia del Tribunal Oral Federal. Así, la Sala I mantuvo las condenas tal como habían salido en primera instancia.
Con la resolución, la condena contra Rached por la administración de fondos públicos destinados a obras en Pinto queda ratificada, mientras sigue el cumplimiento de las consecuencias que fijó la Justicia.