El Estado limpiará las casas donde ocurrieron femicidios: el proyecto que avanza en la Legislatura bonaerense
¿Sabías que las familias de víctimas de femicidio suelen tener que limpiar ellas mismas la escena del crimen? Un proyecto de ley en la Provincia de Buenos Aires busca que el Estado se haga cargo. Los detalles de una iniciativa que promete ser “reparadora”.
El horror no termina con el último peritaje. Cuando la policía se retira y los pesquisas cierran sus carpetas, las familias de las víctimas de femicidio se enfrentan a una realidad brutal: volver a una casa manchada de sangre, con muebles destrozados y recuerdos atravesados por la violencia. Ahora, un proyecto de ley presentado por una diputada cercana a Axel Kicillof busca que sea el Estado quien se haga cargo de limpiar esos escenarios del crimen.
La iniciativa, impulsada por Lucía Iáñez (Fuerza Patria), ingresó formalmente a la Cámara de Diputados bonaerense el pasado 11 de junio y ya cuenta con el respaldo de todos los bloques. El texto propone que la provincia garantice la limpieza, sanitización y reacondicionamiento básico de los lugares donde ocurrieron femicidios, transfemicidios o travesticidios, siempre con el consentimiento de las familias afectadas.
Una historia que marcó a la diputada
Iáñez conoce el problema de primera mano. Antes de asumir su banca, fue directora provincial de Acceso a la Justicia y Asistencia a la Víctima y acompañó a decenas de familias destrozadas. Un caso que nunca olvidó ocurrió el 12 de febrero de 2021, el día de su cumpleaños.
Esa mañana había ido a trabajar vestida completamente de blanco. Horas después, terminó asistiendo a una familia en Marcos Paz tras el femicidio de Vanesa Carreño, una joven de 29 años asesinada a puñaladas por su expareja delante de sus hijos de 5 y 3 años. El agresor fue detenido horas más tarde.
Mientras los equipos estatales contenían a los familiares, la escena del crimen seguía intacta. “Cada persona que entraba y veía cómo había quedado tenía una crisis. Algunos se desmayaban. Incluso, una persona sufrió una crisis epiléptica”, recordó la diputada. Las pericias habían concluido, pero la familia debía volver a vivir allí. Entonces, en el patio, vaciaron una pileta de lona y empezaron a baldear con esa agua. “Había sangre por todos lados. Yo estaba toda vestida de blanco. Creo que fue la primera y última vez que fui vestida así a trabajar”, relató.
Una carga que suele recaer sobre las víctimas
La problemática no es exclusiva de la Argentina. En otros países existen protocolos específicos para la limpieza de escenas traumáticas. Sin embargo, aquí la situación queda librada a los familiares, a organizaciones sociales o a la buena voluntad de funcionarios. Las empresas privadas de limpieza de este tipo son caras y muchas familias no pueden costearlas.
El proyecto señala que la exposición directa a la escena del crimen “puede generar secuelas emocionales duraderas y complicar los procesos de elaboración del duelo”. Por eso, propone una respuesta estatal concreta una vez finalizadas las medidas judiciales y las pericias.
Según Iáñez, entre el 55% y el 60% de los femicidios ocurren en domicilios o lugares que pertenecen a la familia. “No resuelve el dolor ni devuelve a las personas que fueron asesinadas. Pero puede evitar una revictimización más”, sostuvo.
El proyecto ya comenzó su tratamiento en comisiones. Diputados de distintos bloques, entre ellos Nahuel Sotelo de La Libertad Avanza, anticiparon su voto a favor. “Celebro el proyecto, porque la verdad es que me parece muy bueno”, dijo Sotelo, aunque pidió “seguir trabajando por más proyectos que defiendan el derecho a la vida, pero de todas las vidas”.