El estacionamiento de Costco que se convirtió en un santuario secreto para skaters de mediana edad
Skaters de mediana edad se reúnen en un Costco de Los Ángeles para patinar en bordillos mundialmente famosos, formando una comunidad que combina nostalgia, amistad y superación personal.
Un grupo de skaters de entre 40 y 60 años se reúne cada mañana en el estacionamiento de un Costco en Los Ángeles para patinar en unos bordillos que se han vuelto mundialmente famosos. Lo que comenzó como un lugar común se transformó en un punto de encuentro para una comunidad que encontró en el skateboarding una forma de reconectar con la juventud y la amistad.
Los bordillos de doble cara permiten realizar trucos de salto imposibles en aceras comunes, pero la verdadera razón de su fama es la difusión en redes sociales. Patinadores de todo Estados Unidos y Europa viajan hasta allí para filmar sus maniobras, y Nike incluso lanzó una edición limitada de zapatillas Kirkland en su honor.
¿Quiénes son los asiduos?
El ambiente es más de centro de jubilados que de adolescentes radicales. Jason Filipow, de 55 años, limpia las piedritas con un soplador antes de empezar. David Chaiken, de 59, viajó desde Texas para reencontrarse con Filipow después de 40 años; la última vez que se vieron fueron detenidos patinando en una piscina vacía.
Ira Ingram, conocido como “Curb Killer”, tiene 46 años y su video “MID LIFE CRISIS” se volvió viral durante la pandemia. Heroin Skateboards lanzó una tabla con su nombre que se agotó en días.
El skate como terapia y comunidad
Para muchos, el skateboarding es una forma de sobrellevar la mediana edad. Ingram lo describe como su terapia, su vínculo con amigos y la música. “Todo lo bueno en mi vida, puedes trazar una línea hasta el skateboarding”, dice en su video.
El periodista Conor Dougherty, de 48 años, relata cómo la muerte de su amigo Víctor Ramos por cáncer de colon marcó un antes y un después. Víctor, quien había vendido su empresa por mil millones de dólares, falleció tras una larga lucha. Su legado perdura en cada slappy sobre los bordillos.
El último truco
Chris Fairbanks, comediante de 51 años, logró un salto no comply sobre una jardinera tras varios intentos. “Podría ser la última vez que haga ese truco”, confesó. Con una cadera reemplazada y otra por operar, sabe que cada sesión puede ser la última. Pero no hoy.