El espejismo del litio: por qué el éxito minero no alcanza para cerrar la brecha salarial de las mujeres en Salta
Salta lidera en empleo femenino minero, pero la brecha salarial del 25,4% y la desigualdad en el interior revelan que el litio es solo una excepción. ¿Qué pasa con el resto de las mujeres?
La minería salteña es la que más empleo femenino genera en el país, pero la brecha salarial entre mujeres y varones en la provincia alcanza el 25,4%. El litio, con sueldos parejos, es la excepción que confirma la regla: las mujeres siguen concentradas en los sectores peor pagados y la desigualdad se profundiza en el interior.
En los papeles, la igualdad de género en el trabajo está saldada en Argentina. La Constitución Nacional, la Ley de Contrato de Trabajo, la CEDAW, el Convenio 100 de la OIT y la Ley Micaela garantizan igual remuneración por igual tarea. La justicia salteña incluso marcó un hito con el fallo Sisnero. Pero la realidad del mercado laboral muestra otra cosa.
¿Qué muestran los números de la minería?
La Secretaría de Minería de la Nación confirmó que Salta lidera la participación femenina en la minería: en febrero de 2026 había 1.027 trabajadoras directas, un 18,5% del total del sector, muy por encima del promedio nacional del 13,3%. El litio es el gran motor de ese avance.
Según los datos del Siacam publicados por El Tribuno, hacia octubre de 2024, 552 mujeres trabajaban en empresas de exploración, financiación y producción de litio. Y en ese rubro, las mujeres cobran tanto o más que los varones, algo que no sucede en ningún otro distrito minero del país.
La otra cara: la brecha se agranda con la edad
Pero esa paridad es la excepción. Un estudio del IELDE de la UNSa, titulado "Barreras hacia la autonomía económica de las mujeres en Salta", desmonta el optimismo: en el conjunto de la provincia, las mujeres ganan en promedio un 25,4% menos que los varones. Y la brecha crece con los años: entre las jóvenes de 16 a 24 es del 2,7%, pero entre las de 59 a 64 llega al 45,1%.
El estudio utiliza datos de la Encuesta Permanente de Hogares de 2021, por lo que no refleja el mercado de 2026, pero el patrón de fondo es claro: la desigualdad se acumula a lo largo de la vida laboral de una mujer.
¿Por qué las mujeres quedan afuera?
La participación laboral femenina en Salta es del 56,2%, contra el 77,1% de los varones. En el interior, la brecha se dispara a 27 puntos, y entre las mujeres de 25 a 58 años de esas zonas, la actividad es del 59,5% frente al 92,3% de los varones.
La economista Carla Arévalo, del IELDE, lo resume: "La situación de desigualdad de las mujeres se profundiza en el interior de la provincia". El motivo principal son las tareas de cuidado: las mujeres que tienen niños o adultos mayores a cargo participan mucho menos del mercado laboral.
La informalidad también golpea más fuerte a las jóvenes. Entre las asalariadas de 16 a 24 años, el 91,2% no tiene aportes jubilatorios, y en los hogares de bajos ingresos, el 97,4%. "La falta de aportes jubilatorios es una de las principales consecuencias", advierte Arévalo, pensando en las jubilaciones que no cobrarán dentro de cuarenta años.
¿Alcanza con el litio?
El éxito minero es real, pero de nicho. Las mujeres se concentran en comercio, casas particulares, enseñanza y gastronomía, y escasean en puestos de conducción, donde la brecha de ingresos trepa al 44,2%. El litio, con sus sueldos parejos, es una excepción que no compensa la realidad del resto.
Además, el propio sector minero muestra señales de enfriamiento: con la caída del precio del litio y el fin de la construcción de plantas, el empleo minero se contrajo un 5,7%, y el número de trabajadoras bajó de 1.107 en octubre de 2024 a 1.027 en febrero de 2026.
El modelo minero demostró que puede generar empleo femenino de calidad. La pregunta es si Salta es capaz de traducir esa experiencia en políticas para toda la economía.