El especialista que llegó a San Luis y confesó qué le hubiera cambiado la IA hace 30 años
Mariano Narodowski llegó a San Luis para hablar de IA en la educación y confesó qué le hubiera cambiado hace 30 años. Su frase dio que hablar entre los docentes.
Mariano Narodowski, director del área de Educación de la Universidad Torcuato Di Tella, pasó por el Congreso Internacional de Educación en San Luis y dejó una frase que sorprendió a los docentes. El doctor en Educación fue uno de los oradores del encuentro y puso el foco en un tema que divide aguas: la inteligencia artificial en las aulas.
Durante los dos días del congreso, Narodowski participó en propuestas como “¿Qué significa ser un buen docente en tiempos de IA?” y “¿Qué queremos que sea posible en la escuela del futuro?”. El evento generó espacios de diálogo y debate entre los asistentes.
“Un campo en el que todos tenemos más preguntas que respuestas”
El especialista valoró la instancia de encuentro: “A mí me parece importante reunirse para hablar de todo, porque es una época en donde la gente no habla. La idea de reunirse para conversar me parece muy buena. Y particularmente sobre temas de educación y, sobre todo, inteligencia artificial, un campo en el que todos tenemos más preguntas que respuestas”, expresó.
Para Narodowski, la IA no es una herramienta más. “La inteligencia artificial se comporta como alguien que crea conocimiento. Con lo cual me parece que, en mi opinión, lo más importante es tener en cuenta que estamos frente a un dispositivo no humano, que tiene respuestas que son no humanas, pero que entienden lo que es lo humano”, señaló.
En esa línea, el desafío de incluirla en la educación pasa por “reconocer que es un elemento no humano que no dominamos del todo”.
Sesgos y algoritmos: dónde está el verdadero problema
Consultado sobre los sesgos y los algoritmos ligados a la IA, Narodowski diferenció ambos conceptos. Por un lado, dijo que “de los algoritmos no se puede salir, porque nosotros somos consumidores pasivos”. Por el otro, consideró que los sesgos son menos complicados porque “en realidad, el problema del sesgo no es el de la inteligencia artificial, sino el sesgo de quién generó las bases de la IA o, eventualmente, de las fuentes que consulta”.
Además, precisó que una manera de desactivar parcialmente los sesgos es entrenando la inteligencia artificial.
“Me abrió un mundo”
Lejos de verla como un enemigo, el especialista reconoció el valor de la buena práctica en el uso de IA. Y hasta se permitió un lamento: “Yo lamento mucho que no haya tenido mucha inteligencia artificial hace 30 años. Lo lamento muchísimo, hubiera sido mucho más creativo, hubiera sido mucho más objetivo en mi laburo, me hubiera conocido mucho más a mí mismo. A mí la inteligencia artificial me abrió un mundo”.
¿Se puede frenar la IA?
Entre las preguntas que le gustaría que le hicieran, Narodowski mencionó: “¿Hay manera de parar el sistema autorreplicante de la IA?”. Su respuesta fue que la automatización continua no se puede detener, pero sí demorar. “Desde el siglo XVI los seres humanos producen máquinas que, a su vez, producen máquinas que, a su vez, producen máquinas, la inteligencia artificial es la aceleración de eso”, añadió.
Con ejemplos, retórica y conocimiento técnico, Narodowski dejó claro que la IA puede potenciar distintos aspectos de la vida cotidiana. A los docentes les dedicó un mensaje que, confesó, se repite a sí mismo todos los días: “Elegimos la mejor profesión posible, la mejor profesión del mundo. Enseñar te cambia el aire, te mejora, te pone en eje, y, además, estás haciendo algo por el otro”.
