El escándalo de la cocaína en Salta se agrava: ya son 11 los policías tucumanos separados de la fuerza
El caso de los 66 kilos de cocaína en Salta suma 11 policías tucumanos separados. ¿Qué encontraron los investigadores que complica aún más a los uniformados?
La investigación por el cargamento de 66 kilos de cocaína que viajaba en una Renault Duster con destino incierto sumó nuevos capítulos. Lo que comenzó como un intento de robo de droga terminó destapando una red de irregularidades que salpica a la cúpula policial de Tucumán.
¿Cómo llegaron los policías tucumanos a la escena?
El fiscal federal Ricardo Toranzos sostiene que el ataque fue una típica “mejicaneada”: una banda intentó quedarse con la mercadería de otra. La hipótesis principal apunta a Jorge “Xuxa” Troichuque como líder del grupo armado, que interceptó a la cosmetóloga Delia Yolanda Tame y a la médica de Gendarmería Ivana Georgina Portal. Sin embargo, lo que más llamó la atención fue la presencia de al menos cuatro policías tucumanos en el lugar, pese a que el hecho ocurrió íntegramente en territorio salteño.
Según declararon los uniformados, un automovilista no identificado les avisó que estaban atacando a balazos una Duster. Con ese argumento, aseguraron que acudieron por razones humanitarias. Pero los investigadores encontraron fisuras: usaron una camioneta que estaba secuestrada por robo en otra causa y no registraron la salida en el libro de guardia.
Las pruebas que complican a los efectivos
Toranzos secuestró las armas reglamentarias de los cuatro policías que estuvieron en Salta y también las de otros tres que estaban de guardia en el destacamento de 7 de Abril. En paralelo, Asuntos Internos de la Policía de Tucumán sumó nuevos elementos y elevó a 11 el número de separados preventivamente.
El análisis de la escena reveló un intercambio de disparos de gran intensidad, pero no se hallaron vainas servidas. El fiscal no descarta que los policías hayan retirado esos elementos para dificultar la identificación de los tiradores. Aun así, los peritos secuestraron proyectiles que serán sometidos a pericias balísticas, junto con el contenido de los teléfonos celulares incautados.
Una causa paralela por la camioneta robada
El fiscal tucumano Carlos Saltor abrió un expediente específico por la utilización del vehículo secuestrado. La investigación quedó a cargo de la fiscal Mariana Rivadeneira, y los policías sospechados ya fueron notificados. “No se encuentra ningún justificativo para esta conducta”, advirtió el jefe de la fuerza, Girvau.
La zona donde ocurrió todo, en el límite entre Tucumán, Salta y Santiago del Estero, es conocida como la “triple frontera del NOA”. Allí se registraron en los últimos meses un vehículo incendiado y varios tiroteos, además de la detención de siete efectivos de la Policía Federal por cobrar sobornos a bagayeros.