El error digital que puede arruinarte la vida: la advertencia de un experto tucumano que preocupa al mundo
¿Sabías que un error en un sistema puede costarte la vivienda o una ayuda social? Alejandro Urueña revela la trama secreta que pone en vilo a Tucumán y al mundo.
Un simple error en un sistema informático puede impedirte alquilar una vivienda, quedarte sin una ayuda social o hasta ser investigado por un delito que no cometiste. La alerta la lanzó Alejandro Urueña, especialista tucumano en inteligencia artificial, y no es una teoría futurista: ya está pasando en varios países.
¿Cómo funciona el mecanismo que puede señalarte?
Urueña explica que el peligro no es exclusivo de regímenes autoritarios. Surge cuando un sistema reúne datos dispersos, genera una coincidencia, etiqueta, alerta o ranking, y ese resultado termina influyendo en una decisión real. Lo documentó en Xinjiang, donde la plataforma IJOP señalaba a personas para controles; en Países Bajos, donde familias fueron acusadas injustamente de fraude; y en Estados Unidos, donde Rite Aid tuvo miles de falsas coincidencias faciales que llevaron a expulsiones y llamados policiales.
La secuencia para un ciudadano común es sencilla: historial de navegación + compras + transferencias + ubicación + rostro + registros estatales = perfil de riesgo. Si una entidad obtuviera esos datos, podría interpretar un patrón como sospechoso e influir en una decisión crediticia. Aunque no se afirma que esto ocurra, el daño por datos incorrectos ya es real: en julio de 2026, la FTC denunció que informes de RentGrow duplicaban causas penales, afectando las posibilidades de alquilar.
La trama secreta que involucra a ARSAT y Palantir
Las señales periodísticas sobre una posible alianza entre el Gobierno argentino y la empresa de Peter Thiel aparecieron antes que las explicaciones oficiales. El 5 de junio de 2026, Ámbito Financiero afirmó que Thiel firmaría contratos en comunicaciones, defensa y tecnología, y que ARSAT era prioritaria para Washington. El 9 de junio, La Nación informó que funcionarios estadounidenses visitaron Benavídez, posiblemente para alojar servidores de CRIACO con sistemas de Palantir. El 11 de julio, Tiempo Argentino sumó testimonios de trabajadores de ARSAT sobre cinco visitas del Departamento de Estado. Sin embargo, ningún medio exhibió un contrato autenticable.
La duda llegó al Congreso el 30 de junio, cuando el diputado Agustín Rossi presentó el expediente 3166-D-2026. Pregunta si se suscribieron convenios entre ARSAT, Estados Unidos o Palantir, y exige copias. También reclama información sobre servicios para CRIACO, visitas a Benavídez y registros audiovisuales. El proyecto no prueba un contrato, pero demuestra que los diputados consideran necesaria una explicación formal.
¿Qué dice la información pública de ARSAT?
En las compras y contrataciones visibles de ARSAT no aparece Palantir. Pero esa ausencia no prueba nada: los registros no cubren completamente 2025 y 2026, y una relación tecnológica podría presentarse como memorándum, NDA, prueba de concepto o licencia temporal. Palantir sostiene que sus plataformas tienen permisos de acceso y cifrado, pero eso depende de qué bases se conecten y quién configure los permisos.
ARSAT está alcanzada por la Ley de Acceso a la Información Pública. Sus autoridades deben aclarar si Palantir ofreció, probó o instaló tecnología, qué datos podría alcanzar y bajo qué jurisdicción. Hasta que eso ocurra, no puede afirmarse que exista un contrato, pero tampoco descartarse que haya pilotos o negociaciones indirectas. Cuando un sistema puede afectar la libertad o privacidad de una persona, el silencio protege al poder de las preguntas.
