El entrerriano que corrió Nueva York va por Chicago: el objetivo que nadie esperaba
25º en Nueva York, más de 60.000 corredores y una meta que pocos se animan a confesar: así arranca el plan del concordiense que este 11 de octubre corre en Chicago.
El concordiense Dylan Van Der Hock volverá a calzarse las zapatillas para correr los 42,195 kilómetros de la Maratón de Chicago el próximo 11 de octubre, en lo que será su segunda experiencia en la distancia más exigente del atletismo. Radicado en Estados Unidos desde 2021, el entrerriano no solo busca mejorar su registro: tiene la mira puesta en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
Su última presentación había sido en la Maratón de Nueva York, donde terminó en el puesto 25 entre más de 60.000 corredores. "Me fue bastante bien. Ahora la idea es meterme de lleno en el maratón y entrenarlo porque la vez anterior no lo entrené como se debía", contó en diálogo con Elonce.
Chicago, un circuito para bajar el tiempo
El corredor espera aprovechar que el trazado de Chicago es bastante más llano que el neoyorquino. "Los expertos dicen que en Nueva York se corre cinco o seis minutos más lento para un atleta de elite. La idea es buscar menos de 2:15 horas, a ver qué sale", anticipó.
Ese objetivo no es caprichoso: cada segundo cuenta en la carrera por la clasificación olímpica. "Hay que meterse en los rankings estos años y meses que quedan. Se basa en una clasificación por puntos, dependiendo de qué tan rápido corrés y qué posición conseguís en los maratones más grandes del mundo", explicó.
Chicago será apenas un escalón en ese camino. Después deberá definir cómo sigue la temporada: recibió una invitación para volver a Nueva York, aunque la cercanía entre ambas competencias podría jugarle en contra. Como alternativa, evalúa correr en Valencia, España, en diciembre, al menos en los 10 kilómetros.
De Concordia a Wyoming: estudios, atletismo y un objetivo grande
Van Der Hock llegó a Estados Unidos en 2021 tras recibir propuestas para combinar la universidad con el deporte. Hoy estudia en la Universidad de Wyoming, donde logró clasificar a competencias nacionales y sumar puntos para que su institución quedara entre las mejores del país.
En paralelo, completó una carrera vinculada a la comunicación y actualmente cursa una maestría en español, mientras trabaja como profesor de ese idioma en la universidad. "Sigo corriendo con grandes objetivos y tratando de conectar lo más que puedo la vida deportiva con la vida real", señaló.
A pesar de los años lejos, el vínculo con Entre Ríos sigue intacto. "Extraño las costumbres, la comida y la gente. Hay algo de Argentina que no se puede cambiar y es el contacto de la gente, el ser más cercano", expresó.
Con Chicago en el horizonte y Los Ángeles 2028 como meta final, el concordiense sigue escribiendo su historia a fuerza de kilómetros.