El empresario que manejó YCRT en los 90 y terminó procesado por la Justicia falleció a los 82 años
El empresario que comandó la concesión privada de YCRT en los 90 murió a los 82 años. Su gestión dejó reclamos de trabajadores, la rescisión del contrato y un procesamiento judicial que todavía pesa en la Cuenca Carbonífera.
Sergio Taselli, el empresario que estuvo al frente de la concesión privada de Yacimientos Carboníferos Río Turbio (YCRT) durante la década del 90, murió a los 82 años. La noticia trascendió a través de avisos fúnebres publicados en La Nación el domingo 4 de octubre.
Su nombre quedó atado en la Cuenca Carbonífera a uno de los períodos más conflictivos de la historia reciente del yacimiento. En esos años se acumularon reclamos de trabajadores por la pérdida de puestos laborales, cuestionamientos sobre el manejo de los bienes del complejo y denuncias que con el tiempo llegaron a los tribunales.
La concesión que arrancó en 1994
La privatización del complejo se concretó en 1994, cuando Carlos Menem ocupaba la Presidencia y Néstor Kirchner era gobernador de Santa Cruz. El Estado nacional adjudicó la concesión integral de YCRT y de los servicios ferroportuarios vinculados con las terminales de Punta Loyola y Río Gallegos.
El consorcio concesionario estaba integrado originalmente por la Federación Argentina de Trabajadores de Luz y Fuerza, IATE S.A., ELEPRINT S.A. y Dragados y Obras Portuarias S.A. Taselli aparecía como presidente de la sociedad concesionaria.
El alcance del contrato no se limitaba a la explotación de la mina: también abarcaba el sistema ferroviario y las instalaciones portuarias necesarias para trasladar y sacar el carbón de la Cuenca, incluida la terminal de Río Gallegos.
El esquema contemplaba además un subsidio estatal anual de 22,5 millones de pesos, equivalentes entonces a 22,5 millones de dólares por la vigencia de la convertibilidad. El uso de esos recursos quedó después en el centro de los cuestionamientos sobre la administración de la concesión.
La rescisión y el regreso del Estado
La experiencia privada terminó en 2002. A través del Decreto 1034/02, el Estado nacional rescindió la concesión integral de YCRT y de los servicios ferroportuarios. La normativa oficial confirma que la concesión había sido adjudicada en 1994 y que el Estado volvió a intervenir directamente sobre el complejo.
La documentación oficial también fijó medidas para garantizar la continuidad operativa del complejo después de la rescisión. El proceso se produjo con Eduardo Duhalde en la Presidencia y con Néstor Kirchner todavía como gobernador de Santa Cruz.
Para la Cuenca Carbonífera, el final de la concesión significó el cierre de una etapa marcada por fuertes conflictos laborales y por el debate sobre el futuro de una actividad económica central para Río Turbio y 28 de Noviembre.
El procesamiento de Taselli
La situación del empresario también llegó a los tribunales. En 2011, el juez federal Sergio Torres lo procesó por presunta administración fraudulenta en relación con la concesión de YCRT y dispuso un embargo de 45 millones de pesos. La decisión fue informada entonces por distintos medios y la investigación incluyó operaciones vinculadas con el patrimonio del complejo y los subsidios recibidos.
La causa también alcanzó a funcionarios vinculados con los mecanismos de control de la concesión. En un fallo de 2016, la Cámara Federal de Casación Penal dejó asentados los antecedentes del expediente y las imputaciones que se habían investigado alrededor de la administración de YCRT.
Por tratarse de una causa judicial, las acusaciones y procesamientos deben diferenciarse de una condena: el procesamiento implica que la Justicia consideró que existían elementos para avanzar contra una persona, pero no equivale por sí mismo a una sentencia definitiva.
Una historia que todavía pesa en la Cuenca
La muerte de Taselli vuelve a poner en primer plano aquel período de YCRT, una empresa cuya historia excede a sus administradores y está directamente vinculada con la vida económica y social de Río Turbio y 28 de Noviembre.
La concesión comenzó en los años 90, atravesó conflictos laborales y cuestionamientos sobre la administración del patrimonio estatal, y terminó con el regreso del complejo a la órbita del Estado en 2002. Más de dos décadas después, aquella etapa continúa formando parte de la memoria de la Cuenca Carbonífera y del debate sobre el futuro de YCRT.