El empleo formal no encuentra piso: 14 meses de caída y un mapa que enciende alarmas

Luis Campos, investigador de la CTA-Autónoma, analizó los datos del SIPA y encontró un dato que no esperaba: en el último año se destruyeron más puestos de trabajo que en los primeros 18 meses del gobierno. ¿Qué pasó con el empleo en julio?

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El empleo formal no encuentra piso: 14 meses de caída y un mapa que enciende alarmas
El empleo formal no encuentra piso: 14 meses de caída y un mapa que enciende alarmas

El mercado laboral argentino sigue sin dar señales de recuperación. Según el último informe del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), en julio se perdieron 9.085 puestos de trabajo asalariados registrados, lo que extiende a 14 meses consecutivos la caída del empleo privado formal.

Con este dato, la pérdida acumulada desde noviembre de 2023 —cuando asumió el gobierno de La Libertad Avanza— trepa a 370.343 asalariados registrados menos. Julio, además, se convirtió en el mes de mayor destrucción de empleo desde noviembre del año pasado.

Un ritmo que supera al del inicio de la gestión

El análisis de los datos realizado por Luis Campos, investigador del Instituto de Estudios y Formación de la CTA-Autónoma, revela que en el último año se destruyeron más puestos de trabajo que en los primeros 18 meses del gobierno de LLA. La magnitud de la pérdida actual es comparable a la de los últimos dos años del gobierno de Cambiemos (2018-2019), aunque con una diferencia clave: entonces el sector público actuaba como amortiguador, y ahora ya no cumple ese rol.

El deterioro no discrimina entre los sectores que el modelo económico presenta como motores. En el último año, minería, petróleo e intermediación financiera destruyeron empleo formal. El agro y la pesca mostraron apenas una suba marginal, mientras que industria y comercio registraron fuertes caídas.

El mapa territorial: solo dos provincias crecieron

La disparidad regional es aún más marcada. Desde el inicio de la gestión de LLA, el empleo formal solo creció en Neuquén y Río Negro, que sumaron 16.723 trabajadores entre ambas. En las otras 22 jurisdicciones, casi 285.000 personas perdieron su puesto.

Sector público y casas particulares

En julio, el empleo en el sector público creció de manera considerable, pero el propio análisis advierte que podría tratarse de un efecto metodológico: había caído con fuerza en junio y en julio recuperó todo ese deterioro. En la comparación con noviembre de 2023, acumula un retroceso del 2,5%, muy por debajo de la caída del sector privado.

En casas particulares, el empleo formal también bajó en julio, aunque la tendencia general parece haberse estabilizado en los niveles de principios de 2025, tras una caída muy fuerte en los cinco años anteriores.

Salarios estancados y sin señales de repunte

El salario real relevado por el SIPA perdió un par de décimas frente a la inflación en julio. Desde marzo se mantiene en niveles similares a los de noviembre de 2023, y el análisis no encuentra razones para que repunte en el corto plazo.

Los indicadores de agosto tampoco anticipan un cambio. La Encuesta de Indicadores Laborales registró una caída marginal en ese mes y, por ahora, no hay ninguna señal de que el empleo formal vaya a recuperarse. La incógnita que queda abierta es hasta cuándo resisten las modalidades de empleo que funcionaron como refugio frente a la pérdida de puestos asalariados registrados, y si algunas ya empezaron a agotarse.

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