El emotivo adiós a la fundadora de la Escuela de Sordos: su legado vive en cada alumno
La partida de "Lini" Malvicino deja un vacío enorme en la educación inclusiva de La Pampa. Su historia, marcada por la dedicación y el amor, merece ser recordada. ¿Qué legado nos deja?
La comunidad educativa de Santa Rosa está de luto. Catalina Ruth "Lini" Malvicino, fundadora y ex directora de la Escuela de Sordos e Hipoacúsicos, falleció a los 74 años, dejando un profundo pesar en quienes compartieron su incansable lucha por la inclusión.
Su partida se produjo en Santa Rosa y la noticia rápidamente se propagó entre familiares, amigos y ex compañeros de trabajo, que no pudieron contener la emoción al recordar a una mujer que dedicó más de tres décadas a la enseñanza.
¿Cómo fueron sus últimos adioses?
Según informó el área de Servicios Sociales de la Cooperativa Popular de Electricidad (CPE), los restos de "Lini" fueron velados este viernes en la Sala Velatoria 3 de la entidad. A las 11 de la mañana, el cortejo fúnebre partió hacia el Cementerio de Santa Rosa, donde descansan sus restos.
La despedida contó con la presencia de allegados que quisieron rendirle un último homenaje a quien fuera un pilar fundamental de la institución educativa.
Un legado que trasciende generaciones
Malvicino no solo fue docente, sino también directora durante 35 años. Su compromiso comenzó en agosto de 1974, cuando la escuela abrió sus puertas. Tanto fue su aporte que la Escuela de Apoyo a la Inclusión Número 1 de Sordos e Hipoacúsicos lleva su nombre.
En agosto de 2024, la comunidad educativa celebró las primeras cinco décadas de la institución. A pesar del intenso frío, una multitud se acercó para participar de la emotiva ceremonia. Las lágrimas no tardaron en aparecer cuando Malvicino, junto a Ana Lía Macagno y Ana Santajuliana, evocaron el largo camino recorrido.
Su ejemplo perdurará en cada alumno que pasó por las aulas y en cada familia que encontró en la escuela un espacio de contención y aprendizaje.