El Ejército entró al cerro por Raúl Moyano, pero el clima les juega en contra: dónde lo buscan ahora
Raúl Moyano sigue desaparecido en la zona de Tafí del Valle y el operativo sumó un refuerzo clave. Una nueva etapa arrancaría el sábado con más personal y un detalle del terreno que cambia la estrategia: ¿por qué ahora miran hacia el río Los Sosa?
La búsqueda de Raúl Moyano en la zona de Tafí del Valle sumó un refuerzo de peso: personal del Ejército Argentino se incorporará al operativo para rastrear los sectores más complicados del terreno. La gestión la hicieron el fiscal Gerardo Salas y el secretario Ariel Zurita, que coordinan las medidas para dar con el paradero del hombre.
Según la planificación, el próximo sábado arrancaría una nueva etapa del rastrillaje, con efectivos de distintas fuerzas y especialistas en búsqueda en montaña.
Cómo se reparte el contingente
El grupo estará formado por 10 integrantes del Cuerpo Especial de Rescate y Operaciones (CERO), tres policías de la zona que conocen el terreno, 14 efectivos de Gendarmería Nacional y 15 del Ejército Argentino.
La llegada de los militares permitirá ampliar la cantidad de personal disponible para revisar lugares de difícil acceso, donde la geografía y el clima complican el avance de los rescatistas.
El operativo también prevé el uso de un helicóptero, drones y perros de búsqueda de la Policía Federal Argentina, herramientas que podrían facilitar la exploración de áreas extensas o de acceso limitado. Pero el despliegue de esos medios queda supeditado al tiempo: el mal clima sigue siendo uno de los principales obstáculos para avanzar sobre determinados sectores del cerro.
Repetir lo ya recorrido
Mientras se espera una mejora meteorológica, los equipos continuaron recorriendo en las últimas horas lugares que ya habían sido inspeccionados. La decisión de repetir los rastrillajes responde a la falta de indicios que permitan establecer dónde podría estar Moyano.
Hasta el momento, los procedimientos no lograron localizar al hombre ni obtener rastros concretos sobre su paradero.
En paralelo, grupos de voluntarios extendieron las tareas hacia el cauce del río Los Sosa, donde revisaron sectores que podrían haber sido usados como vías alternativas de desplazamiento.
Los participantes del operativo manejan la posibilidad de que Moyano, si se encontraba agotado o con dificultades físicas para seguir caminando, haya intentado moverse por zonas menos exigentes que las pendientes de la montaña. Por eso la exploración del río y sus alrededores se sumó a las tareas en distintos puntos de la región.
La expectativa está puesta en el Ñuñorco Grande
La búsqueda mantiene abiertas distintas hipótesis sobre los movimientos del desaparecido, aunque ninguna de las áreas examinadas aportó resultados positivos hasta ahora.
La principal expectativa de investigadores y rescatistas está puesta en la próxima ventana de buen tiempo, que permitiría ingresar a la cara sureste del Ñuñorco Grande con un contingente más numeroso y mayores recursos técnicos.
Mientras tanto, la investigación sigue bajo intervención de la Justicia, que coordina las medidas para sostener el operativo y ampliar las posibilidades de encontrar a Raúl Moyano.