El efecto Brasil se apagó en dos ruedas: los bonos argentinos volvieron a caer y el riesgo país ya toca los 595 puntos

El respiro que llegó desde Brasil duró apenas dos ruedas. Los bonos argentinos volvieron a caer, el riesgo país rebotó y el dólar retomó presión: los números que dejó la jornada y lo que espera el mercado para fin de año.

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El efecto Brasil se apagó en dos ruedas: los bonos argentinos volvieron a caer y el riesgo país ya toca los 595 puntos
El efecto Brasil se apagó en dos ruedas: los bonos argentinos volvieron a caer y el riesgo país ya toca los 595 puntos

El impulso que llegó desde Brasil duró apenas dos ruedas. Este miércoles, los bonos argentinos en dólares volvieron a terreno negativo, el dólar retomó presión alcista y el riesgo país se ubicó otra vez por encima de los 595 puntos básicos, según las cifras anticipadas por RAVA. El triunfo de Flávio Bolsonaro en la primera vuelta brasileña había generado un respiro regional, pero no alcanzó para revertir los factores propios que siguen condicionando a los activos locales.

Cómo quedaron el dólar y la plaza financiera

En el mercado cambiario, el dólar oficial se ubicó en torno a los $1.545, mientras que el blue cotizó a $1.555, el MEP a $1.541 y el contado con liquidación (CCL) a $1.610, de acuerdo con las cotizaciones relevadas durante la jornada. La brecha entre las distintas referencias volvió a mostrar tensión, en un contexto donde los inversores siguen de cerca la capacidad del Gobierno para acumular reservas y sostener el esquema cambiario de cara al año electoral.

En la Bolsa, el S&P Merval retrocedió 2,1% hasta los 2.835.346 puntos. Las acciones más castigadas fueron Banco Macro (-3,5%), Grupo Supervielle (-3,5%) y Loma Negra (-3,3%). En Wall Street, los ADR argentinos también operaron en rojo, encabezados por Grupo Supervielle, que perdió 4,4%, y Banco Macro, con una baja de 4,2%.

Los bonos soberanos en dólares acompañaron la corrección y volvieron a mostrar bajas después del rally de comienzos de semana. El Global 2035 retrocedió 1,3% y el Bonar 2041 cayó 1,2%, entre los principales movimientos negativos. Como consecuencia, el riesgo país rebotó 3,1% hasta los 595 puntos básicos, después de haber registrado una reducción cercana al 12,5% en apenas dos ruedas por el efecto regional post elecciones brasileñas.

El efecto Brasil perdió fuerza

La reacción inicial había sido fuerte. El resultado de la primera vuelta brasileña generó una suba de casi 8% en el Ibovespa y una apreciación superior al 4% del real, movimiento que se trasladó parcialmente a los activos argentinos. En la primera rueda posterior a los comicios, los bonos soberanos en dólares llegaron a registrar subas de hasta 2,6%, mientras el riesgo país descendió más de 50 puntos, según consignó Folha de S.Paulo.

El mercado brasileño interpretó la ventaja de Bolsonaro como una posibilidad de cambio en la orientación económica y fiscal del país, aunque todavía resta atravesar la segunda vuelta y conocer con mayor precisión el programa económico que podría aplicar un eventual nuevo gobierno. La reacción de los inversores respondió, en buena medida, a expectativas sobre un escenario futuro y no a cambios concretos en las cuentas públicas brasileñas.

En Brasil, el dólar volvió a subir y la Bolsa retrocedió después del fuerte salto del lunes, en una dinámica que los analistas leen como una corrección de posiciones tras la reacción inicial al resultado electoral. Al mismo tiempo, el contexto internacional volvió a ganar peso, con el petróleo por encima de los 100 dólares y los rendimientos de los bonos estadounidenses en niveles que reducen el atractivo relativo de los activos emergentes.

Para Argentina, el problema es que el denominado efecto contagio positivo de Brasil opera sobre activos que ya cargaban con una prima de riesgo elevada. El descenso del riesgo país durante las dos ruedas anteriores permitió perforar transitoriamente niveles que el mercado venía siguiendo con atención, pero la reversión de este miércoles vuelve a colocar el foco sobre la dificultad para conseguir una mejora sostenida del financiamiento soberano.

Las tasas de Estados Unidos, el factor que no da tregua

Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, explicó que el escenario internacional continúa condicionando a la renta fija argentina. "El mercado internacional sigue dando que hablar, con una presión sobre tasas que no se disipa", señaló, al advertir que el rendimiento del Treasury estadounidense a 10 años se mantiene en niveles elevados y que el bono a 30 años opera en valores que no se observaban desde comienzos de siglo.

El economista agregó que "la renta fija en dólares se ve afectada, y Argentina no es la excepción", incluso después de las dos ruedas positivas que tuvieron los activos locales como consecuencia del resultado electoral brasileño. En ese sentido, el rebote de los bonos argentinos no puede analizarse únicamente a partir de las señales provenientes de Brasil, porque los inversores que compran deuda emergente comparan permanentemente el rendimiento que pueden obtener frente a la alternativa de colocar fondos en títulos del Tesoro estadounidense.

El rendimiento del Treasury a 10 años llegó a ubicarse alrededor de 5,35%, mientras que el bono a 30 años alcanzó aproximadamente 5,72%, niveles entre los más elevados desde 2002. El aumento de las tasas estadounidenses se produce en paralelo con la suba del petróleo, que volvió a superar los 100 dólares por barril en medio de las tensiones geopolíticas en Medio Oriente y las dificultades en el tránsito por el estrecho de Ormuz.

El encarecimiento de la energía vuelve a alimentar las expectativas de inflación y, con ellas, la posibilidad de que la Reserva Federal mantenga una política monetaria más restrictiva durante más tiempo. La relación es directa para la deuda argentina: cuando aumenta el rendimiento de los títulos estadounidenses considerados de referencia y menor riesgo, los bonos de países emergentes necesitan ofrecer un retorno mayor para compensar el riesgo adicional que asume el inversor.

En el caso argentino, ese diferencial se suma a las dudas específicas sobre la trayectoria fiscal, cambiaria y de reservas, por lo que una suba de los Treasuries puede generar una presión adicional sobre las cotizaciones de los títulos locales. El mercado también espera las minutas de la última reunión de la Reserva Federal y sigue las señales respecto de las próximas decisiones de tasas. Los operadores vienen modificando sus posiciones ante la posibilidad de que el organismo mantenga una postura más dura si la inflación vuelve a estar condicionada por el precio de la energía, según Barron's.

Qué espera el mercado para el dólar

Mientras los bonos vuelven a terreno negativo, el tipo de cambio oficial se acerca a los $1.545, el blue se ubica en $1.555 y las cotizaciones financieras se mantienen por encima del oficial, con un CCL en torno a $1.610. La diferencia entre las distintas referencias cambiarias vuelve a quedar bajo observación, particularmente porque el mercado ya comenzó a incorporar las expectativas para 2027.

El último Relevamiento de Expectativas de Mercado publicado por el Banco Central, elaborado con información recogida entre el 28 y el 30 de septiembre, muestra que los analistas esperan un tipo de cambio nominal promedio de $1.545 para octubre y de $1.614 para diciembre. Para fin de año, el Top 10 de participantes proyectó un dólar de $1.602.

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