El edificio del Registro Civil que estuvo 14 años vacío ya tiene fecha para volver a abrir
El Registro Civil de Tucumán lleva 14 años fuera de su sede histórica y los trámites siguen repartidos en otras dependencias. La obra para que vuelva ya tiene un avance del 60%, pero el regreso no será inmediato.
El Registro Civil de Tucumán podría regresar a su sede histórica de 24 de Septiembre al 800, donde funcionó durante aproximadamente un siglo y que permanece fuera de servicio desde hace 14 años. La obra de restauración y ampliación, según informó el Gobierno provincial, alcanzó un 60% de ejecución y la repartición volvería a operar allí en los primeros meses de 2027.
La intervención demandó una inversión superior a los $3.000 millones, de los cuales la Provincia aporta cerca de $2.000 millones. El plan original debió reformularse para adecuarlo al nuevo esquema de financiamiento, y la superficie pasará de 500 a 1.400 metros cuadrados, con sectores diferenciados para la atención al público y el trabajo administrativo.
La recorrida de Jaldo y el anuncio sobre los plazos
El gobernador Osvaldo Jaldo visitó este miércoles las instalaciones junto al vicegobernador Miguel Acevedo, el ministro de Obras Públicas, Marcelo Nazur, y la directora del Registro Civil, Carolina Bidegorry, entre otras autoridades. Durante la recorrida destacó que la ampliación permitirá contar con un edificio de casi el triple de su tamaño original.
Respecto de los tiempos, Jaldo planteó la posibilidad de que la sede esté habilitada antes de que termine el año, de acuerdo con lo que le transmitieron los responsables de la obra. Esa expectativa es más optimista que el horizonte de puesta en marcha durante los primeros meses de 2027 informado para el proyecto.
Una obra que arrancó en 2022 y quedó frenada
El mandatario recordó que la iniciativa de refaccionar y ampliar el inmueble surgió en 2022, cuando la Provincia disponía de los recursos necesarios. Sin embargo, señaló que los trabajos quedaron paralizados en 2023 por falta de fondos. Para retomarlos fue necesario revisar tanto la planificación como distintos aspectos de la ejecución.
Jaldo vinculó la obra con una necesidad de seguridad edilicia que se arrastra desde hace años. Según explicó, el Registro Civil tiene 160 años de historia y utilizó esa sede durante aproximadamente un siglo, pero en los últimos 14 años debió trasladarse porque el inmueble había dejado de ofrecer condiciones adecuadas para empleados y usuarios.
La recuperación de los 500 metros cuadrados originales y la incorporación de nuevas dependencias apuntan a resolver esas limitaciones y mejorar la prestación de los servicios. La finalización de las tareas y la posterior habilitación determinarán cuándo podrá concretarse el regreso de la repartición.