El durísimo descargo del capitán de Alemania tras caer ante Paraguay en el Mundial
¿Qué dijo el capitán alemán que generó polémica? Sus duras palabras sobre los rivales y la autocrítica que nadie esperaba.
El capitán de la Selección de Alemania, Joshua Kimmich, desató una tormenta mediática con una autocrítica tan feroz como polémica, tras la eliminación en el Mundial. El jugador del Bayern Munich apuntó directamente contra el nivel de los rivales que los dejaron fuera del torneo.
“No nos enfrentamos a ningún rival de primer nivel. Salvo el primer partido, que fuimos contundentes, tuvimos grandes problemas con tres equipos que no eran de clase mundial”, indicó Kimmich, visiblemente frustrado tras la caída ante Paraguay.
La histórica eliminación de Alemania en la tanda de penales dejó una de las imágenes más crudas de la Copa del Mundo. Sus palabras expusieron una alarmante realidad sobre el camino del gigante europeo en el torneo, que desde hace varios años no logra ser protagonista.
¿Qué dijo Kimmich sobre Paraguay?
El líder del seleccionado germano insistió en que la jerarquía individual y colectiva de Alemania debió haber sido más que suficiente para resolver la llave sin necesidad de sufrir hasta la definición desde los doce pasos. “Al final del día somos nosotros los que jugamos y deberíamos tener la exigencia y la calidad para ganar a rivales como Paraguay, con todo el respeto”, aseguró.
Lejos de buscar chivos expiatorios para maquillar el fracaso, el futbolista de 31 años cerró cualquier puerta a las excusas externas, asumiendo la total responsabilidad del plantel por el pobre rendimiento general.
Sin excusas: “No se puede culpar al árbitro”
Kimmich fue categórico al sentenciar que bajo ningún punto de vista se puede “depender de la suerte o la mala suerte contra un rival así”, y fue todavía más tajante al advertir que “nadie puede pensar en culpar al árbitro o algo así” en un contexto donde el equipo simplemente “no logró generar ilusión”.
Sin embargo, en medio de los dardos hacia el rendimiento de los futbolistas, el capitán indicó que le gustaría que continúe el proceso del cuerpo técnico y que Julian Nagelsmann no renuncie a su cargo. “Claro que hay ruido alrededor del entrenador, es normal. Pero nadie en el vestuario lo está señalando. Sabemos que somos nosotros los que no hemos rendido”, concluyó el referente germano.
Con esta demoledora radiografía, Alemania se despide de la cita máxima envuelta en crisis, con un capitán que eligió la crudeza antes que los paños fríos y que dejó en claro que la camiseta ya no gana partidos por sí sola.