El dueño del Mendoza Shopping tiene acciones en Malvinas: qué intentó hacer en 2017
Eduardo Elsztain, dueño del Mendoza Shopping, tiene acciones en una de las empresas más importantes de las islas. En 2017 intentó comprarla toda, pero el gobierno británico lo frenó. Ahora, en plena discusión por Malvinas, salió a explicar por qué lo hizo y qué piensa hacer si vuelve a tener la oportunidad.
En plena discusión por Malvinas y con las medidas del Gobierno de Javier Milei contra empresas con vínculos económicos con las islas, un nombre con conexión directa con Mendoza volvió a la escena: Eduardo Elsztain, presidente y CEO de IRSA, la dueña del Mendoza Shopping.
El centro comercial de Guaymallén es parte de los activos de IRSA, pero el empresario también tiene desde hace años una participación accionaria en las Islas Malvinas. Según publicó Infobae, Elsztain conserva aproximadamente un 2,5% de Falkland Islands Company (FIC), una firma clave en la economía del archipiélago por su diversidad de negocios: inmobiliarios, comercio, logística, producción agropecuaria y hotelería.
La participación actual es minoritaria, pero la historia detrás de esa inversión es mucho más ambiciosa.
El intento de compra que frenó Reino Unido
En 2017, a través de Dolphin Fund, Elsztain intentó quedarse con el control total de la compañía. La operación no prosperó porque las autoridades británicas se opusieron a que una empresa argentina controlara una firma considerada relevante para la economía de las islas. Desde entonces, solo conservó las acciones que ya había adquirido.
El empresario recordó que comenzó a comprar títulos de FIC entre 2005 y 2006, y sostuvo que su proyecto se inspiraba en antecedentes de empresarios y dirigentes argentinos que habían considerado la posibilidad de adquirir intereses económicos dentro del archipiélago.
La oportunidad de avanzar apareció una década después, cuando se abrió una disputa por el control de la compañía. Elsztain presentó una oferta para quedarse con la mayoría accionaria, pero la operación terminó bloqueada en Reino Unido, incluso con cuestionamientos públicos del gobierno de la entonces primera ministra británica, Theresa May.
La explicación de Elsztain
Ante las críticas que comenzaron a circular en redes sociales, Elsztain salió a explicar públicamente los motivos de aquella inversión. Según relató, su intención era utilizar la participación económica argentina como una herramienta de acercamiento con los habitantes de las islas y, desde allí, contribuir al reclamo de soberanía.
En un extenso mensaje publicado en LinkedIn, el empresario aseguró que si volviera a aparecer una posibilidad semejante, estaría dispuesto a intentarlo nuevamente. "Si pudiera, no dudaría en volver a intentarlo -y quién dice, quizás vuelva a pasar", escribió.
En su descargo, Elsztain también mencionó que su abuelo Isaac solía decirle que si Argentina se hubiera involucrado económicamente en la vida de las Islas Malvinas durante todo el siglo XX, probablemente se hubiera evitado la guerra. Y recordó que Perón intentó comprar la FIC más de una vez, al igual que el empresario metalúrgico César Cao Saravia en el '77.
"La idea, que coincide con la estrategia diplomática de nuestro país desde hace décadas, era que estrechar los lazos sociales, económicos, culturales y productivos con las Islas Malvinas a través de una empresa argentina podía ayudar en el reclamo de soberanía", explicó.
Elsztain contó que en 2017, cuando los propios empleados de FIC hicieron una oferta para comprarla, él ofertó para quedarse con el control mayoritario. "Pensé que esa era nuestra oportunidad, así que oferté para quedarme con el control mayoritario de la empresa más importante de las Islas Malvinas", señaló.
Sin embargo, la propuesta fue bloqueada por las autoridades británicas y Theresa May hizo declaraciones en contra de la compra. Finalmente, la mayoría accionaria terminó en manos de Staunton Holdings Ltd., y Elsztain solo pudo mantener su participación minoritaria, cercana al 2%.
El empresario también se refirió a las "teorías conspirativas y antisemitas" que volvieron a circular sobre su persona a raíz de un artículo de La Nación, y aclaró que su intención siempre fue aportar desde su rol empresarial a la causa Malvinas.