El drama del agua en el norte: lo que dejó la furia de los ríos en el campo chaqueño
Inundaciones en Chaco: tras 10 días de lluvias y desbordes de ríos, la producción agropecuaria sufre graves pérdidas en ganadería, algodón y apicultura. El gobierno releva daños.
Las inundaciones y los desbordes de ríos afectan a los productores de la provincia de Chaco. Tras 10 días de lluvias intensas, el agua no da tregua y ya se siente el impacto en la producción agropecuaria.
Las zonas más complicadas son el centro-norte, con epicentro en la localidad de Juan José Castelli, y la región del Impenetrable. Allí, las precipitaciones acumularon hasta 500 milímetros y los ríos Bermejo y Bermejito se desbordaron, dejando un panorama crítico.
¿Qué zonas son las más afectadas?
Los departamentos de General Güemes y Maipú son los más golpeados, y en menor medida el de Libertador General San Martín. En esta amplia zona se produjeron dos fenómenos diferentes pero relacionados: en el norte, en la región del Impenetrable, los desbordes de los ríos afectaron a comunidades aborígenes y criollas, impactando en la ganadería bovina, caprina y la apicultura.
Más hacia el centro-norte, en localidades como Juan José Castelli, Tres Isletas y Miraflores, las lluvias casi ininterrumpidas durante 10 días provocaron anegamientos que afectaron la producción de algodón (en plena cosecha), soja, hortícola y la ganadería vacuna.
Pérdidas millonarias y relevamientos en curso
Si bien todavía no hay una estimación certera de cuántas hectáreas están inundadas ni de cuánto son las pérdidas, ya que recién este martes pararon las lluvias y se están haciendo los relevamientos, en el gobierno de Chaco entienden que serán “importantes”.
El ministro de Producción, Oscar Pablo Dudik, explicó a Clarín que “el desborde de los ríos Bermejo y el Bermejito provoca aislamiento en muchas comunidades del Impenetrable, criollos y aborígenes. Esa es una región de producción bovina, caprina y apícola, actividades totalmente orgánicas, certificadas, que es nuestro fuerte en esa zona”.
“Otra es la situación de lluvia muy puntual en el centro norte de la provincia del Chaco, con Castelli, Tres Isletas y Miraflores principalmente. Esa es una zona agrícola-ganadera. Ahí tenemos una importante cantidad de hectáreas de algodón, de soja y mucha producción hortícola. Allí se dieron más de 500 milímetros de lluvia en la última semana”, agregó.
La cosecha de algodón, en la mira
Dubik remarcó que la región está en plena cosecha de algodón. “Hoy estaremos en un 50-60% de recolección y Castelli es una de las zonas que más algodón ha sembrado. Esto baja la calidad de la fibra y también afecta la producción de soja en la zona”.
En cuanto a la ganadería, “ahora hay una paralización del movimiento de animales. Además se suspendieron todos los remates que estaban previstos en los últimos 15 días y se están reprogramando justamente porque no hay posibilidad de movimiento de hacienda”.
Asistencia y prevención sanitaria
La subsecretaria de Ganadería y Producción Animal, Mariela Kasko, subrayó que desde la gobernación y el ministerio de Producción se está trabajando “con los delegados de la cartera para constituir una Comisión de Emergencia para declaratoria de la misma en zonas afectadas. La situación allí es muy compleja y complicada, tanto en ganadería como en agricultura”.
“Se está trabajando fuerte en materia veterinaria para prevenir, lo más que se pueda, problemas sanitarios por el agua. Se asiste desde el ministerio con forraje y alimento a zonas muy complicadas. Además, en el contexto sociocultural de la zona, se trabaja con los lugareños en permanente asistencia y acompañamiento”, dijo Kasko.
Para el presidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de Chaco y Formosa (Chafor), Daniel Fontana, la provincia “hoy está en la misma situación que el norte de Santa Fe. De hecho, el Senasa salió a flexibilizar la campaña antiaftosa. Hay muchas zonas en donde no se pudo terminar, y con suerte se vacunó al 50% de los animales”.
“Va a estar muy complicado en estas partes, más allá de los daños económicos y los problemas para acceder a los campos. Ni hablar de la situación grave en la que está la agricultura, con problemas en soja y algodón”, completó Fontana.
Por último, Leoncio Maza, integrante de la Sociedad Rural Ganadera de Fuerte Esperanza, en el noroeste de la provincia, comentó que en su localidad y en las jurisdicciones de Comandancia Frías, El Sauzalito y Misión Nueva Pompeya “los daños ocasionados por las inundaciones fueron en la ganadería”.
“Mientras no bajen las aguas es imposible calcular las pérdidas económicas sufridas por cada familia. Hay parajes donde las familias rurales perdieron sus viviendas por el avance del agua que casi los tapó literalmente”, concluyó.
