El drama de una escuela de Concordia: no hay dinero y piden donaciones para volver a dar clases
Sin agua ni electricidad, la escuela N° 8 Madame Curie de Concordia perdió la mitad de sus aulas. La directora pide donaciones porque desde Provincia solo ofrecen mano de obra. ¿Podrán reabrir antes de que termine el invierno?
La escuela N° 8 Madame Curie de Concordia perdió el 50% de su infraestructura tras el temporal. Sin agua ni electricidad, la directora lanzó un pedido desesperado de materiales porque desde Provincia solo ofrecen mano de obra.
El fenómeno climático que azotó Concordia la semana pasada, con ráfagas de casi 130 km/h registradas en la vecina Salto, dejó un tendal de daños. En Villa Zorraquín, la escuela Madame Curie fue una de las más golpeadas: techos volados, aulas destruidas y servicios básicos colapsados.
¿Qué necesita la escuela?
La directora Elena Martínez explicó que “estamos pidiendo materiales de construcción varios, más que nada la parte del cielorraso porque cuando vinieron desde Paraná, lo que nos dicen ellos es que nos colocan el techo solamente con la membrana y nos quedaría cubrir el cielorraso”. También requieren chapas, porque “últimamente nos dijeron que dinero no había”.
La urgencia es máxima: dos aulas necesitan techado completo con cielorraso y una tercera solo el cielorraso. A eso se suma la reparación eléctrica. “Nos hicieron el relevamiento de todo lo que se tendría que comprar, pero todavía no tenemos nada”, lamentó Martínez.
Ayudas en marcha
Desde la provincia llegó una cuadrilla del Consejo General de Educación para evaluar los daños. “Ellos pasan lo que necesitamos a Departamental y a Paraná, pero me dijeron que no hay dinero”, afirmó la directora. Mientras tanto, Obras Sanitarias de Villa Zorraquín gestiona el tanque de agua y Medio Ambiente ya retiró un árbol caído del patio.
También se sumaron actores locales: el señor Galimberti de CTM busca chapas y el Rotary Club, a través de Graciela González, consiguió luminarias. “Todo está para arreglarse, todavía no hay nada realizado”, agregó Martínez.
Sin clases presenciales
De las aulas, solo cinco quedaron en funcionamiento para los 287 alumnos. “No se puede dar clases porque al no tener el tanque de agua, al tener estos desperfectos eléctricos no puede ingresar nadie a la escuela hasta que esté todo arreglado. Los baños no funcionan, no tenemos lo principal, agua y electricidad”, contó la directora.
Para no perder el vínculo, comenzaron con actividades por WhatsApp y evalúan repartir fichas impresas. Dos alumnos sufrieron daños graves en sus hogares y otros cuatro también fueron afectados.
Desde Buenos Aires, el Rotary Club “Cambiar Vidas” de San Fernando y la ex supervisora Graciela González gestionaron útiles escolares, colchones, puertas y ventanas. Ya consiguieron el transporte, por lo que podrían llegar en los próximos días.