El drama de los jubilados que alquilan: el 44% debe seguir trabajando para pagar un techo
La crisis habitacional obliga a cada vez más jubilados a seguir trabajando: el 44% de los mayores que alquilan debe mantenerse activo. ¿Cómo afecta esto a su calidad de vida?
La crisis habitacional golpea con dureza a los adultos mayores: el alquiler se convirtió en un factor que empuja a muchos jubilados a continuar trabajando después de los 60 años. Mientras el 27% de los mayores que son propietarios sigue activo laboralmente, esa cifra trepa al 44% entre quienes alquilan, según datos oficiales.
El fenómeno refleja la combinación letal de jubilaciones que pierden poder de compra y un costo de vivienda que no deja de subir. Para peor, siete de cada diez hogares encabezados por jubilados o pensionistas destinan más de la mitad de sus ingresos al pago del alquiler.
Una radiografía que preocupa
El informe elaborado por la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ) a partir de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH-INDEC) revela que en los aglomerados urbanos, donde viven unos 30 millones de personas, el porcentaje de inquilinos pasó del 13% en 2007 al 18% actual, un crecimiento del 33% en casi veinte años.
Los aumentos más notorios se registraron en Ciudad de Buenos Aires (del 22,9% al 35%), Gran Buenos Aires (del 10% al 15,8%), Gran Rosario (del 14% al 19,8%), Neuquén-Plottier (del 17% al 22,2%) y Ushuaia-Río Grande (del 21,8% al 27%).
La plataforma VivenData, que procesa datos de la EPH, muestra que la tasa de actividad es mayor entre los inquilinos (66,8%) que entre los propietarios (52,9%). Pero el dato más alarmante surge al cruzar edad y tenencia: el 43,8% de los mayores de 60 que alquilan sigue trabajando o buscando empleo, frente al 26,5% de los propietarios de la misma franja etaria.
“Una hipótesis es que las personas inquilinas en edad jubilatoria deben sostener su participación en el mercado laboral para poder afrontar el pago del alquiler”, señalaron los especialistas de ACIJ.
Si bien a nivel nacional los inquilinos mayores de 60 representan alrededor del 7%, en ciudades como Gran Córdoba, Ushuaia-Río Grande y CABA ya superan el 10%. En CABA, ese porcentaje casi se duplicó desde 2007, pasando del 5,8% al 10,6%.
Jubilaciones que no alcanzan
El panorama se agrava con la pérdida de poder adquisitivo de las jubilaciones. Desde que Javier Milei asumió en noviembre de 2023, los haberes perdieron un 23% de su poder de compra, lo que equivale a una pérdida acumulada de unos 7,3 millones de pesos por jubilado, según el Mirador de la Actualidad del Trabajo y la Economía (MATE).
Quienes cobran la mínima son los más perjudicados: perdieron el 30% de su poder de compra y acumulan una pérdida equivalente a 8,4 jubilaciones de 2023.
La Canasta Básica de los Jubilados, que releva la Defensoría de la Tercera Edad de CABA, se ubicó en agosto en $1.824.682, casi cuatro veces más que la mínima con el bono de $70.000, que permanece congelado hace más de un año y cada vez alcanza a menos beneficiarios.