El drama de las familias que no llegan a fin de mes: la Defensoría alerta sobre el estallido del endeudamiento
¿Sabías que las deudas por servicios básicos explotaron en Chubut? Una jubilada recibió una factura de gas de $200.000 y no es un caso aislado. Conocé los detalles de esta preocupante realidad.
La Defensoría del Pueblo de Chubut encendió las alarmas: las consultas por deudas familiares crecieron de manera exponencial. Las boletas de gas y electricidad se volvieron imposibles de pagar y cada vez más vecinos caen en redes de créditos con intereses que ahogan.
Claudia Bard, defensora del Pueblo de Chubut, reveló que los reclamos por facturas de servicios básicos se multiplicaron, sobre todo tras los meses de frío extremo. La funcionaria no dudó en calificar la situación como un “estallido” del endeudamiento familiar en el último año.
¿Qué hay detrás de las consultas?
Uno de los casos que más conmueve es el de una jubilada de Puerto Madryn. Recibió una boleta de gas de 200 mil pesos cuando su ingreso mensual apenas ronda los 600 mil. Una cifra que parece sacada de una pesadilla y que refleja la realidad de miles de hogares.
Bard explicó que las familias, desesperadas por cubrir alimentos y servicios, recurren a tarjetas de crédito, financieras y billeteras virtuales. El problema: quedan atrapadas en refinanciaciones con tasas de interés altísimas, un círculo vicioso del que es difícil salir.
¿Quiénes son los más afectados?
La problemática golpea con fuerza a trabajadores informales y a quienes viven de changas. Muchos de ellos no acceden a créditos bancarios tradicionales y terminan en manos de prestamistas poco confiables.
Ante este panorama, la Asociación de Defensores del Pueblo de la Argentina elevó un planteo al Banco Central. La propuesta: analizar límites a los intereses cuando el financiamiento se destina a servicios públicos y alimentos. Una de las ideas es fijar un monto básico por familia sobre el cual las entidades no puedan aplicar tasas excesivas.
La situación es crítica y las autoridades buscan respuestas urgentes. Mientras tanto, las familias siguen esperando un alivio que no llega.