El drama de la Patagonia: Santa Cruz perdió el 70% de sus ovejas y el futuro es incierto
¿Cómo se llegó a perder el 70% de las ovejas? La combinación de desastres naturales, predadores y costos que no dan tregua. Conocé los detalles que pocos cuentan.
Santa Cruz ya no es la tierra de las ovejas. Con apenas 2 millones de cabezas, la provincia conserva solo el 30% del stock histórico de 6 millones. La producción ovina está en crisis y los productores luchan contra el clima, los predadores y los costos.
El dato fue revelado por César Guatti, dirigente de la Federación de Instituciones Agropecuarias de Santa Cruz (FIAS), quien señaló que la caída responde a una combinación letal de factores que se acumularon durante décadas.
¿Qué pasó con las ovejas?
La historia reciente está marcada por dos catástrofes climáticas. La erupción del volcán Hudson en 1991 arrasó con entre 1,5 y 2 millones de ovejas. Cuatro años después, la "nevada del siglo" en 1995 provocó la muerte de otras 500.000 a un millón de ejemplares.
Hubo intentos de recuperación, como la Ley Ovina, pero el stock nunca volvió a acercarse a los niveles históricos. En los últimos seis años, cuatro fueron de sequías extremas, lo que agravó la situación.
Las lluvias recientes trajeron algo de alivio, pero el daño ya está hecho. Las madres y los índices de señalada (corderos marcados) se vieron seriamente afectados.
Y ahora, el invierno vuelve a complicar todo. Sectores del noroeste santacruceño y Pampa Alta tienen acumulaciones de nieve que impiden el acceso a los animales y la distribución de alimento.
El guanaco, un competidor feroz
No solo el clima golpea a la producción. La población de guanacos creció de manera descontrolada y compite directamente por el pasto con las ovejas. Guatti estima que hay más de 2 millones de guanacos en Santa Cruz, una cifra que supera a la cantidad de ovinos.
Ante este escenario, los productores deben reducir sus majadas para no sobrecargar los campos. A eso se suman los ataques de zorros y pumas, que terminan con muchas crías.
Los campos abandonados se convierten en refugios para estos predadores, creando un círculo vicioso que perjudica a quienes siguen en la actividad.
Precios buenos, costos que matan
La paradoja es que los precios de la lana y el cordero son buenos. El cordero se paga alrededor de 5 dólares por kilo gancho, y la lana fina puede alcanzar los 8 dólares.
Pero los costos en dólares se dispararon y se comen todo el margen. Para los pequeños y medianos productores, la ecuación se vuelve insostenible. Muchos ya están pensando en abandonar.
La crisis no solo es de animales: también es de gente. El despoblamiento rural avanza y amenaza con dejar la provincia sin productores.
¿Hay salida?
Desde FIAS proponen sistemas más intensivos, con riego y suplementación estratégica. También piden un manejo serio de la población de guanacos. El año pasado se faenaron apenas 10.000 ejemplares, cuando los nacimientos anuales superan los 200.000.
La meta es clara: primero consolidar los establecimientos que quedan y luego recuperar los que se perdieron. Santa Cruz necesita volver a llenar sus campos de ovejas, pero el camino es cuesta arriba.