El dolor de los ricoteros en Barcelona: así despidieron al Indio Solari del otro lado del océano
¿Qué pasó cuando los argentinos en Barcelona se enteraron de la muerte del Indio? La despedida que ni los turistas pudieron ignorar.
La muerte del Indio Solari no solo movilizó a la Argentina. En Barcelona, cientos de fanáticos montaron una emotiva “misa ricotera” en pleno centro de la ciudad, con banderas, velas y canciones que resonaron entre turistas desconcertados.
La convocatoria reunió a argentinos que viven en el extranjero y a algunos turistas que la triste noticia sorprendió en el exterior. La necesidad de encontrarse fue urgente y el clima, una mezcla de tristeza y celebración.
Empezaron a llegar al atardecer. Se abrazaban y expresaban su lamento. Con el correr de las horas se acercó más gente y el ambiente se tornó más festivo. Al principio, algunos tímidos creaban rondas con guitarras acústicas; otros cantaban a cappella. Hasta que alguien prestó un equipo y la música se empezó a escuchar mucho más fuerte.
Los fanáticos llevaron banderas y carteles con la imagen del Indio y sus frases más icónicas. Los turistas japoneses, chinos, pakistaníes y de otras nacionalidades que pasaban por el lugar no entendían qué estaba pasando.
“Es algo loco porque nosotros estábamos acá y entre todos los argentinos empezaron a pasar turistas y no entendían, pero filmaban, saltaban y bailaban. No entendían por qué algunos estaban felices, otros lloraban y se abrazaban, por qué había velas, intentaban entender los carteles”, relató Lucas, fanático argentino en Barcelona, en diálogo con TN.
“En la lejanía se siente un poco más profundo el dolor, pero también se siente la fraternidad, el estar compartiendo, hay mucha gente que no se conoce abrazándose, dándose las condolencias”, agregó.
Un tatuador improvisado y un altar callejero
Entre la multitud, un tatuador improvisó una mesa de trabajo y comenzó a hacer tatuajes en la calle para quien quisiera llevarse la marca de Patricio Rey. Otro grupo armó un altar con fotos del Indio, fragmentos de sus canciones y velas. Alrededor cantaban y rendían homenaje al “pogo más grande del mundo”.
“El comportamiento es más equilibrado de este lado, hay solo un poco de alcohol, no hay bengalas, hay alguna bandera, pero nada de partidos políticos”, detalló Lucas, quien contó que ese sentir popular no está presente todo el tiempo en el cotidiano de Barcelona, pero aparece cada vez que hay un recital de un artista argentino.
Con banderas celestes y blancas y un enorme sentido de pertenencia, los compatriotas del otro lado del océano crearon su propia “misa ricotera” para despedir a su ídolo, al gran Carlos Alberto “Indio” Solari.
