El doble sismo en Venezuela dejó una secuela que no se ve: qué es el TEPT y cómo enfrentarlo
El doble sismo del 24 de junio en Venezuela dejó una secuela invisible: el TEPT. ¿Sabés cómo reconocerlo y qué hacer si dura más de un mes?
El 24 de junio, un doble terremoto sacudió Venezuela. Pero el verdadero temblor, para muchos, no termina cuando el suelo deja de moverse: el trastorno de estrés postraumático (TEPT) puede durar años si no se trata a tiempo.
El daño psicológico que provocan los sismos es una de las consecuencias más subestimadas de los desastres naturales. Aunque un terremoto dure menos de un minuto, la mente puede seguir “temblando” durante meses o décadas.
¿Qué es el TEPT y cómo se manifiesta?
La psicóloga Nadia Ramos, directora del Centro de Psicología Aplicada de la Universidad de Talca (Chile), explica que el TEPT se presenta con síntomas similares sin importar el evento traumático: “pesadillas, flashbacks, conductas de evitación, hipervigilancia y sobresaltos”.
Quienes lo desarrollan también sufren pensamientos intrusivos, alteraciones del sueño, tristeza persistente, dificultades para retomar tareas cotidianas y problemas de adaptación social. Ramos aclara que en las primeras semanas es normal estar alterado, pero si el malestar se mantiene con la misma intensidad durante tres semanas o un mes, “es necesario evaluar qué está ocurriendo, porque probablemente se ha configurado como un trastorno”.
Una herida que puede durar 20 años
Investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México advierten que el TEPT puede persistir hasta dos décadas sin tratamiento. El psicólogo Benjamín Domínguez Trejo señala que los afectados suelen perder interés en el trabajo y el contacto social, y en algunos casos recurren al alcohol o las drogas como escape.
Estudios internacionales respaldan esta gravedad: diez años después del terremoto de Wenchuan (China, 2008), los sobrevivientes aún presentaban trastornos mentales severos. Lo mismo ocurrió tras el Gran Terremoto de Japón Oriental de 2011, que desencadenó un tsunami y el desastre nuclear de Fukushima.
Niños y adultos mayores: los más vulnerables
Entre el 25% y el 60% de los niños experimenta un evento traumático significativo antes de la adultez, y los terremotos están entre los más determinantes. En los más pequeños, los síntomas incluyen mayor apego a los padres, miedo persistente y retrocesos en conductas ya adquiridas, como volver a mojar la cama. Ramos recomienda “acompañar, acoger estas emociones y conversar con ellos, decirles que tienen miedo pero que ahora están tranquilos y en seguridad”, y advierte que nunca se debe mentir a un niño porque son sensibles a las claves no verbales.
Para los adultos mayores, la especialista destaca la importancia de la compañía: “Si están sufriendo por las pérdidas, hay que acompañarlos, no dejarlos solos, especialmente si viven solos o con su pareja y han perdido mascotas o pertenencias”.
¿Qué hacer en las primeras semanas?
Los especialistas recomiendan priorizar la seguridad, el cuidado básico y la expresión emocional. Algunas pautas concretas incluyen buscar un espacio físico de calma, mantener alimentación e hidratación, permitir el desahogo emocional, evitar el consumo de alcohol o drogas sin prescripción, y realizar un seguimiento de tres a seis meses o más.
Apoyo psicológico desde Argentina
Instituciones argentinas como APdeBA, el IUSAM y el Centro Liberman pusieron en marcha un dispositivo de acompañamiento psicológico gratuito y virtual para los afectados por el terremoto en Venezuela. Ofrecen entrevistas individuales y asistencia grupal para niños, adolescentes, adultos, personas mayores, familias, vecinos, personal hospitalario y socorristas. El contacto es a través del correo [email protected].
