El dique que estuvo 10 años sin una herramienta clave ya opera: qué se viene en el verano
El descargador de fondo del Dique Cuesta del Viento estuvo una década sin funcionar. Tras años de estudios y una reparación clave, volvió a operar y ya dejó una señal concreta en el sistema. Lo que se viene con el deshielo...
Después de una década fuera de servicio, el descargador de fondo del Dique Cuesta del Viento volvió a funcionar. La maniobra, que a simple vista parece un detalle técnico, recupera un instrumento clave para manejar crecidas, controlar sedimentos y cuidar una infraestructura estratégica para Iglesia y el sistema hídrico del norte sanjuanino.
La operación se concretó días atrás en el marco del COPRE y contó con la participación de la Dirección de Recursos Energéticos, EPSE y el Departamento de Hidráulica. No se trató solo de abrir y cerrar compuertas: fue la prueba de que una estructura que estuvo inactiva diez años puede responder cuando la situación lo exige.
Qué hace el descargador de fondo
El descargador cumple varias funciones esenciales. Permite bajar rápido el nivel del embalse ante una emergencia o para hacer inspecciones, evacuar los sedimentos acumulados, garantizar caudales en épocas de estiaje y, sobre todo, tener capacidad para amortiguar una crecida importante.
En una provincia donde el agua es un recurso escaso y a la vez una amenaza cuando llega en grandes volúmenes, disponer de todas las herramientas posibles es indispensable.
Una reparación que llevó años
La recuperación no fue sencilla. El descargador había quedado fuera de servicio por problemas en el blindaje de su desembocadura y demandó años de estudios técnicos hasta dar con una solución. La reparación quedó terminada en diciembre de 2025 y se financió con un fideicomiso minero, lo que muestra que los recursos de la actividad pueden transformarse en obras para la infraestructura provincial.
Las pruebas posteriores permitieron liberar agua de manera gradual: primero con aperturas del 20% y después del 40%, hasta completar el cierre de las compuertas. La llegada de la primera masa de agua al Dique Pachimoco es una señal concreta de que el sistema vuelve a contar con una herramienta que estuvo inutilizada demasiado tiempo.
Prepararse para el deshielo
La decisión de repetir la operación próximamente merece respaldo. Cada maniobra sirve para perfeccionar los procedimientos, verificar equipos y preparar al personal para actuar con precisión ante situaciones que no admiten improvisaciones.
Con una temporada estival que se anticipa con importantes caudales de deshielo cordillerano, extremar las precauciones es obligatorio. Proteger Cuesta del Viento también es proteger ríos, canales, áreas productivas y poblaciones aguas abajo. Después de diez años, recuperar el descargador de fondo es mucho más que reparar una obra: es recuperar capacidad de prevención.