El dilema del cobre sanjuanino: ¿por qué el mineral podría salir por Chile y no por la Argentina?
San Juan tiene cinco proyectos de cobre por más de 20.000 millones de dólares, pero el mineral podría terminar saliendo por Chile. Lo que parecía una ventaja geográfica se convirtió en un dolor de cabeza: los puertos chilenos ya no dan abasto y la Argentina todavía no define cómo sacar su riqueza.
San Juan se prepara para una segunda ola de la megaminería con cinco proyectos de cobre de categoría mundial, pero el gran desafío no está en la cordillera sino en cómo sacar el mineral al mundo. La periodista Carolina Putelli analizó en Canal 13 el potencial cuprífero de la provincia y advirtió sobre un cuello de botella logístico que podría definir el futuro de la actividad.
La provincia acumula dos décadas de exploración intensiva que hoy se traducen en iniciativas como Vicuña, Los Azules, Filo del Sol, El Pachón y Altar. En conjunto, prevén inversiones superiores a los 20.000 millones de dólares para los próximos años, un monto que ubica a San Juan en el mapa mundial del cobre.
El problema de la salida al Pacífico
Pero el crecimiento de la oferta choca con un obstáculo regional: la infraestructura para exportar. Según advirtió Putelli, existe una alta probabilidad de que gran parte del mineral extraído en suelo sanjuanino termine viajando hacia Asia a través de los puertos de Chile, aprovechando la cercanía con el Océano Pacífico en lugar de las rutas atlánticas.
Ese escenario enciende alarmas al otro lado de la cordillera. La especialista chilena Luz Dieder Santander, en una columna reciente en el diario La Tercera, señaló que los puertos de su país ya no dan abasto para el volumen actual y el que se viene. Chile produce entre el 20% y el 25% del cobre mundial, y la incorporación masiva del metal argentino saturaría aún más una infraestructura que opera al límite.
El problema se agrava por la naturaleza del producto: aproximadamente el 80% del cobre se extrae como concentrado y no como cátodos puros. Eso exige instalaciones especiales de acopio, como silos específicos para evitar la contaminación cruzada con otras cargas de exportación.
¿Hay alternativas en Argentina?
Mientras tanto, en el país se evalúan opciones logísticas internas, como la licitación del Ferrocarril Belgrano para conectar con los puertos de Santa Fe y Buenos Aires. Pero el gran interrogante transnacional es cómo y cuándo se invertirá en infraestructura para que la riqueza mineral no quede bloqueada en la cordillera.
La conclusión es contundente: el cono sur entero deberá prepararse para una transformación estructural sin precedentes. Con una demanda global de cobre en constante ascenso, la ventana de oportunidad para San Juan y la Argentina exige resolver la salida logística con celeridad, anticipándose a un posible colapso portuario que amenaza con frenar el potencial exportador de la minería nacional.