El dilema del chavismo tras los terremotos: ¿apertura política o más presión de Trump?
¿Usará el chavismo la tragedia para cerrarse o dará señales de apertura? La presión de Trump y el malestar social marcan la jugada.
La doble tragedia de los terremotos de 7,5 y 7,2 grados que sacudieron a Venezuela deja al gobierno de Delcy Rodríguez frente a una encrucijada: avanzar hacia un diálogo político o posponerlo bajo la ambigua mirada de Donald Trump, más preocupado por la economía que por la democracia.
Mientras los equipos de rescate buscan sobrevivientes entre los escombros, la oposición reclama unidad y apertura. Pero en el chavismo, la pregunta es si la catástrofe servirá como excusa para postergar las elecciones o como impulso para un cambio de rumbo.
¿Qué hará el chavismo?
El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, recibió en los últimos días a la opositora Dinorah Figuera, en un encuentro que muchos interpretan como un primer paso de diálogo, impulsado por la presión del Departamento de Estado de Estados Unidos. Figuera, considerada más moderada que María Corina Machado, es vista por el chavismo como una interlocutora “potable”.
“Estamos en un juego de suma cero. Machado se sienta a hablar con los dirigentes cercanos y el gobierno se sienta con los que le son afines”, explicó a TN el analista Andrés Cañizalez, de la Universidad Católica Andrés Bello.
Trump, por ahora, no presiona por una apertura política, pero marca el territorio. Figuera es uno de esos hitos que delimitan la frontera entre la política y los negocios. Al republicano le interesa más la billetera que la democracia, y el chavismo cumple sus pedidos a cambio de sobrevivir.
La excusa perfecta para no hablar de elecciones
Para Cañizalez, el gobierno aprovechará la tragedia para postergar el proceso electoral. “Le viene como anillo al dedo porque tiene que hacerle frente a la reconstrucción. La cuestión electoral se pateará para adelante, para dentro de un año o año y medio”, afirmó.
La economía, que mostraba signos de recuperación, también sufrirá un duro golpe. “Estaban proyectando un crecimiento alto. Ahora se van a pausar esas etapas previstas por Washington”, agregó el analista.
Pero el verdadero desafío para el chavismo será la crisis social. “Aunque no hay tantas protestas, la catástrofe puede exacerbar el malestar social. Mucha ayuda humanitaria no llegará a destino, no habrá atención adecuada a las víctimas y la gente se quedará sin casa. Esa es la historia de Venezuela, no la historia del chavismo”, advirtió Cañizalez.
Un sondeo de la Universidad Católica Andrés Bello revela que casi siete de cada diez venezolanos tienen una opinión negativa del gobierno y nueve de cada diez quieren un cambio. “La crisis social va a aumentar y puede alimentar un caldo muy negativo para quienes gobiernan”, sentenció.
La oposición pide diálogo
Agustín Berríos, presidente del opositor Partido de la Reconciliación Nacional, pidió “mostrar espíritu de unidad” nacional. “Ahora estamos buscando y rescatando a miles de desaparecidos. Cuando pase la emergencia, la mesa va a estar servida para que el diálogo dé frutos”, aseguró a TN.
La excandidata presidencial Corina Yoris fue más allá: pidió al gobierno que deje de lado su intransigencia y muestre apertura. “La mejor muestra es dejar libres a todos los presos políticos. Ellos son los que tienen que dar el primer paso para que el país se encamine a un estado de derecho”, concluyó.