El dilema de regular las fake news sin matar la libertad de expresión
¿Se puede frenar la desinformación sin censurar la libertad de expresión? Una investigación con respaldo de la UNTDF busca salir del dilema con una propuesta que no toca el contenido, pero sí la estructura. ¿De qué se trata?
Las operaciones coordinadas, los bots y las campañas de desprestigio ya no son una anécdota: se instalaron en el centro de la agenda democrática. Frente a eso, una pregunta gana terreno: ¿cómo frenar la desinformación sin recortar la libertad de expresión?
Ese fue uno de los ejes que planteó el grupo Agendas en las Jornadas de Ciencia Política de la UBA. La presentación, titulada “El poder, los medios y la opinión pública: redes, plataformas, desinformación y discursos de odio. ¿Quién fija la agenda? ¿Peligra la democracia?”, recorrió distintas aristas de la comunicación política y la desinformación.
Una mirada desde la evidencia
La investigación, que cuenta con el respaldo del Instituto de Cultura, Sociedad y Estado de la UNTDF, propone analizar el fenómeno con evidencia y un enfoque comparado. El objetivo es poder distinguir entre el error periodístico, que puede corregirse, y las operaciones deliberadas para instalar una mentira como verdad.
La exposición estuvo a cargo de Agustina González Altube, Catalina Stecco, Macarena Gonzalez Kelly y Juan Pablo Ortiz. Daniel Cabrera coordinó el trabajo, mientras que Eugenia Michelstein participó como comentarista.
Regular la estructura, no el contenido
La investigación también se mete en el dilema de la regulación y busca esquivar dos extremos: creer que el mercado de las ideas se autocorrige solo, o caer en un control estatal que termine afectando el discurso público.
La propuesta apunta a regular la estructura antes que el contenido. Para eso, plantea herramientas como la transparencia algorítmica, las auditorías independientes y la responsabilidad de las plataformas frente a operaciones de influencia.
El trabajo formará parte del capítulo 13 de una publicación académica impulsada por @Agendas UBA. Además, seguirá profundizando en el rol de las plataformas, los marcos regulatorios comparados y el impacto de la desinformación en los procesos electorales.
La idea central: aportar evidencia y marcos interpretativos que permitan enfrentar la desinformación sin renunciar a las libertades que sostienen la vida democrática.