El día que un ovni interrumpió el Festival del Bombo en Frías y la confesión del doctor Guido Jalil
Un ovni interrumpió el Festival del Bombo en 1968 y el doctor Guido Jalil confesó haber visto lo mismo. ¿Qué pasó realmente esa noche?
En plena actuación de los Cantores de Quilla Huasi, un objeto volador no identificado robó la atención del público y dejó una historia que aún resuena. El periodista R. Alberto Avellaneda revivió dos episodios que marcaron su vínculo con el fenómeno ovni en Catamarca: el avistamiento masivo en el Festival del Bombo de Frías en 1968 y el testimonio del doctor Guido Jalil, padre del actual gobernador.
¿Qué pasó esa noche en el festival?
Avellaneda, entonces soldado y redactor en Radio Universidad de Córdoba, asistía al festival en el Club Central Córdoba de Frías. Mientras los Cantores de Quilla Huasi interpretaban “Canción para Dormir a un Negrito”, el público de las últimas filas comenzó a gritar y señalar hacia el cielo. Desde el escenario, el artista no entendía la conmoción hasta que una nave con forma de cigarro apareció desde el noroeste, expulsando pequeños objetos luminosos circulares que volaban en formación y luego se reincorporaban a la nave nodriza. Los músicos dejaron de cantar y también observaron el espectáculo.
El testimonio del doctor Guido Jalil
Años después, durante una charla sobre ovnis en el Hotel de Turismo de Catamarca, Avellaneda proyectaba diapositivas cuando el doctor Guido Jalil exclamó: “¡Eso es lo que vi!”. Jalil, fundador del Sanatorio Pasteur, relató que en 1968 solía pasear en auto con su esposa para dormir a sus hijos. Transitando hacia Pirquitas, el camino se iluminó de golpe, el motor falló, las luces del vehículo parpadearon y una nave en forma de cigarro pasó sobre ellos, lanzando y recuperando platillos volantes.
La investigación de Fabio Serpa
El reconocido ufólogo Fabio Serpa visitó Catamarca invitado por la UNCa. En el Salón Calchaquí, contó que entrevistó a testigos del festival, pero no encontró más datos que los ya reportados por Avellaneda.
La anécdota quedó grabada: los Quilla Huasi repetían que el Festival del Bombo es el único con “espectáculo de platos voladores propios”. Y los interrogantes persisten: ¿los hijos de Guido Jalil se despertaron con las luces? ¿El doctor pudo dormir esa noche?