El día que un goleador leyenda subió al avión que trajo a Perón y reveló su charla secreta
¿Qué dijo Perón en privado al goleador? El relato inédito de un viaje que marcó la historia argentina.
José Sanfilippo, uno de los máximos goleadores del fútbol argentino, fue testigo privilegiado del regreso de Juan Domingo Perón al país en 1972. El Nene integró la comitiva de 130 invitados que viajó en el vuelo charter DC-8 Giuseppe Verdi de Alitalia para traer al líder justicialista después de 17 años de exilio.
Entre los pasajeros había gobernadores, políticos, intelectuales y artistas. Solo dos deportistas: el boxeador Abel Cachazú y Sanfilippo. Su vínculo con el peronismo venía de la infancia.
¿Cómo nació su pasión peronista?
Sanfilippo recordó: “En 1945, yo tenía 10 años y el peronismo recién empezaba. Me acuerdo que le agarré dos tapas de olla a mi vieja y con los pibes del barrio, en Parque Chacabuco, salimos a gritar ¡Viva Perón!”. Un año después, su papá los llevó a la Avenida 9 de Julio para un acto. “Recuerdo un palco enorme y a mi viejo que nos dejó en un lugar seguro. Él hizo distintas colas para retirar un juguete, una sidra y un pan dulce. Fue la primera vez que en mi casa tomamos una sidra. Y nos hicimos peronistas”, contó.
El primer encuentro con Perón
El goleador conoció a Perón en 1951, durante los Campeonatos Evita. Tenía 16 años y Perón recibió a una delegación de deportistas en la Casa de Gobierno. Con los años, mantuvo su identidad peronista sin militar activamente, pero forjó relación con los sindicalistas Lorenzo Miguel y José Ignacio Rucci, fanáticos de San Lorenzo.
Durante el exilio, visitó a Perón en España con diferentes equipos: San Lorenzo, Boca, la Selección Argentina y hasta Nacional de Montevideo.
La charla inolvidable con Perón
En una de esas visitas, Sanfilippo mantuvo una charla que nunca olvidó: “Me mira y me dice: ‘¿Cómo le va Sanfilippo? ¿Qué le pasa que lo veo con cara de enojado?’. Le contesté que estaba con mucha bronca porque en la Argentina el gobierno militar decía que su gobierno robó. Perón me mira y me dice: ‘La casa es grande’. Luego se para y hace como que agarra una tiza y me explica: ‘Vea, Sanfilippo, si yo tuviera poder como presidente de la República Argentina firmaría un decreto que diría: Yo Juan Perón autorizo al gobierno argentino a que se robe el 20% de lo que produce. Pero lo obligo a que invierta el otro 80%. Seríamos uno de los mejores países del mundo. Pero ¿sabe lo que hacen ahora? Se afanan el 80% y después se reúnen para ver qué carajo hacen con el 20%’. Era un vidente… un fenómeno”.
Del llamado al aterrizaje en Ezeiza
El 7 de noviembre de 1972, Lorenzo Miguel y Ricardo Otero convocaron a Sanfilippo para integrar el vuelo. El 14 de noviembre partió el vuelo de Alitalia rumbo a Italia. Dos días después, la comitiva emprendió el regreso a Buenos Aires. El clima en el avión era de fiesta. “Había mucha emoción. Cuando el capitán anunció que estábamos llegando a territorio argentino comenzamos a cantar la Marcha Peronista. Y creo que también cantamos el Himno nacional. Pero estuvimos girando dos horas en el aire antes de aterrizar. La pasamos fulero, me asusté mucho. Empezamos a mirar por las ventanillas. Estaban los militares y uno no sabía si un loco podía agarrar una avioneta y estrellarse contra el avión. Finalmente aterrizamos”, concluyó Sanfilippo sobre aquella experiencia histórica.

Sanfilippo, con dirigentes peronistas.