El día que un gerente llamó a su oficina a un obrero y la historia terminó en un camión del Ejército
Dieciocho trabajadores de Mercedes Benz secuestrados durante la dictadura y solo tres que volvieron. El juicio que arranca ahora mira dos casos puntuales: una oficina, un teléfono y un camión militar.
Un exgerente de producción de Mercedes Benz se sienta este jueves en el banquillo acusado de haber sido la llave que permitió a los militares llevarse a dos trabajadores de la planta de González Catán. El Tribunal Oral en lo Criminal Federal 1 de San Martín abre el debate contra Juan Ronaldo Tasselkraut por la privación ilegítima de la libertad de Héctor Aníbal Ratto y Diego Eustaquio Núñez, capturados en agosto de 1977.
La fiscalía y las querellas sostienen que la intervención del exdirectivo fue clave para que las fuerzas de seguridad identificaran y localizaran a operarios metidos de lleno en los reclamos sindicales. Ratto logró sobrevivir. Núñez sigue desaparecido.
Una fábrica en la mira de la dictadura
El Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), querellante institucional en la causa, precisó que durante el régimen militar fueron secuestrados 18 empleados de Mercedes Benz vinculados a la actividad gremial. De todos ellos, apenas tres recuperaron la libertad. El juicio que se inicia ahora, sin embargo, se concentra únicamente en los casos de Ratto y Núñez.
El CELS recordó además que la persecución tuvo un prólogo dentro de la propia empresa: los enfrentamientos entre los operarios y la conducción por salarios, condiciones laborales y ritmos de producción. En ese clima, Núñez integraba el llamado “Grupo de los nueve”, un sector que se plantaba frente a la conducción de SMATA.
Lo que pasó dentro de la planta el 12 de agosto de 1977
Los testimonios que Ratto dio en etapas anteriores reconstruyen la secuencia de aquel día. Según su relato, después de una asamblea varios superiores empezaron a buscarlo para que abandonara el establecimiento. Él se negó. Entonces Tasselkraut lo convocó a su oficina.
Allí lo esperaban dos hombres de civil que se presentaron como policías. El final fue peor: efectivos del Ejército se lo llevaron en un camión militar.
Ratto declaró también que, mientras estaba retenido, escuchó al gerente dictar por teléfono a los militares la dirección de Núñez. Su compañero fue secuestrado al día siguiente, en su domicilio. Para la acusación, esos datos resultaron indispensables para concretar las dos capturas.
El Campito y el regreso a casa
El recorrido de Ratto pasó primero por la comisaría de Ramos Mejía y luego por el centro clandestino “El Campito”, en Campo de Mayo. Después volvió a esa dependencia policial y recuperó la libertad el 8 de marzo de 1979.
Núñez también estuvo en “El Campito”. Pero el 31 de agosto de 1977 fue trasladado a un destino que nunca se conoció. Desde entonces permanece desaparecido.
Las audiencias del juicio contra Tasselkraut están previstas para los jueves por la mañana, de manera presencial, en Pueyrredón 3728, San Martín.