El día que Rosario se detuvo por Messi: el inesperado parate que paralizó la ciudad
¿Sabés qué pasó en Rosario cuando Messi volvió a jugar un Mundial? La ciudad se paralizó por dos horas y el centro se llenó de celeste y blanco. Enterate cómo se vivió el partido ante Austria.
El mediodía rosarino cambió de ritmo de golpe. Hasta las 13, todo era frenético; después, un silencio de dos horas invadió las calles. Argentina y Austria se jugaban el pase a 16avos del Mundial 2026 y la ciudad entera se paralizó.
Tras el debut con triplete de Leo Messi, los rosarinos volvieron a sentarse frente a la tele para verlo. El centro se tiñó de celeste y blanco, como solo ocurre en los mundiales. Algunos llevaban la camiseta de Messi sobre un buzo o asomando bajo una campera abierta, dejando claro que los colores están en el corazón.
Pocas horas después del Día de la Bandera, el orgullo argentino se manifestó otra vez a través del fútbol. Desde temprano, las camisetas argentinas se multiplicaron en cada rincón. En el centro, locales decoraron sus vidrieras con banderas, mientras los bares preparaban pantallas y reservas para seguir el encuentro.
“Hoy se trabaja, pero con un ojo puesto en el reloj”, comentó entre risas un empleado de una casa de electrodomésticos sobre peatonal Córdoba. La frase resume el clima en Rosario, donde la expectativa crecía minuto a minuto.
En plazas y espacios públicos se respiraba ansiedad previa. Familias, grupos de amigos y jóvenes analizaban posibles formaciones, recordaban jugadas de partidos anteriores y hacían pronósticos sobre el resultado.
La ilusión tiene un plus para los rosarinos: cada presentación de la selección se vive con un sentimiento especial por la presencia de Lionel Messi, el ídolo que volvió a poner a Argentina en lo más alto del fútbol mundial.