El día que Milei puso fecha de vencimiento a Adorni: la frase que encendió todas las alarmas en la Rosada
Milei dijo que eyectará a Adorni si la Justicia lo encuentra culpable. ¿Quién será su reemplazante? Los nombres que suenan en la Rosada y la interna que no da tregua.
El Presidente habló desde España y dejó una frase que, en la Casa Rosada, leyeron como una condena anticipada. Dijo que cree en su honestidad, pero también que lo echará si la Justicia lo encuentra culpable. Esa ambigüedad reavivó las especulaciones sobre el futuro del jefe de Gabinete y aceleró los cuchicheos en los pasillos del poder.
¿Quién será el reemplazante?
En los despachos oficiales ya se barajan dos nombres con fuerza: el canciller Pablo Quirno y el ministro del Interior Diego Santilli. Cada uno responde a una lógica distinta. Quirno es el perfil técnico, de bajo conflicto y con llegada directa al Presidente. Santilli, en cambio, es la opción política, un punto de equilibrio entre Karina Milei y Santiago Caputo.
“La evaluación sobre Quirno responde a que lo ven como una figura con perfil técnico, bajo nivel de conflicto interno y vínculo directo con el Presidente”, explican cerca del oficialismo. Su creciente exposición internacional, como en la reciente reunión con inversores en Madrid, suma puntos.
Santilli, por su parte, es visto como un posible nexo entre las dos terminales del poder libertario. “Moverlo del Ministerio del Interior implicaría rediseñar una pieza clave del esquema parlamentario”, admiten en Nación.
El desgaste que no para
El caso Adorni ya condiciona la agenda legislativa. En el Senado, la defensa del jefe de Gabinete obliga a maniobras reglamentarias que desgastan a la bancada libertaria y paralizan proyectos clave como la ley de inviolabilidad de la propiedad privada, pliegos judiciales y ascensos diplomáticos. “En Diputados se pudo avanzar porque hay otro orden de fuerzas”, señalan en el Gobierno.
El malestar es transversal. Tanto en el entorno de Karina Milei como en el de Santiago Caputo reconocen un “desgaste muy fuerte” en la relación con Adorni. Las idas y vueltas en sus declaraciones patrimoniales, las rectificaciones de sus declaraciones juradas y la investigación judicial del fiscal Gerardo Pollicita lo dejaron en una posición cada vez más débil.
“El problema que tuvo es que le dijo una cosa a uno y otra al otro. Esos idas y vueltas duran poco”, resumen en un despacho oficial.
Los cambios en comunicación
La llegada de Adrián Ravier como vocero presidencial y de Fabián Fernández a Prensa es leída como parte de una transición más amplia. “Los cambios van hacia una dirección”, afirman en Nación, en referencia a la decisión de sacar a Adorni de la exposición diaria y relanzar la comunicación oficial con un tono más técnico.
En paralelo, la oposición busca convertir el informe de gestión de Adorni en una interpelación. El oficialismo intenta llevar la discusión a la comisión de Asuntos Constitucionales para evitar una votación directa. “Eso permite ganar tiempo, pero no resuelve el problema de fondo”, admiten en el Gobierno.
Mientras tanto, en el entorno de Adorni rechazan las versiones de renuncia y aseguran que las palabras de Milei fueron un “nuevo respaldo”. Pero en otros sectores del Gabinete advierten que el margen se achica cada vez que aparece una nueva derivación del expediente. “Si siguen apareciendo novedades judiciales, se va a complicar más su sostén”, sentencian.