El día que Milei perdió a su hombre en Brasil y el puente de Misiones terminó jugando en contra
Milei lo había mandado a frenar a la "basura socialista" y el domingo su candidato perdió. Tres días después, Flavio Bolsonaro cruzaba a la Argentina por el mismo puente que fundó el Mercosur y volaba a Miami. Lo que Brasilia hizo después complicó a la Casa Rosada.
Flavio Bolsonaro cruzó a la Argentina por el mismo puente que selló el Mercosur y voló a Miami, mientras Itamaraty citaba a la encargada de negocios argentina para exigir explicaciones. La derrota del domingo dejó a Javier Milei sin su principal aliado brasileño y con una crisis diplomática que Brasilia administra con frialdad.
Hace apenas tres meses, en San Pablo, el presidente argentino le había encomendado a Flavio la tarea de "parar a la basura socialista" en Brasil. El domingo, su candidato perdió el balotaje con Luiz Inácio Lula da Silva por 51,79% contra 48,21% y, lejos de quedarse a enfrentar las consecuencias, escapó del país.
El martes por la noche, Flavio entró con su familia a la Argentina por el puente Tancredo Neves, según registros de Migraciones, pese a una prohibición judicial que le impedía salir de Brasil. Desde Puerto Iguazú voló a los Estados Unidos. Ya instalado en Miami, el senador e hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro le agradeció a Milei su "coraje, sentido de justicia y legalidad".
La fuga que complicó a la Casa Rosada
Los indicios de que el gobierno argentino participó del plan de escape no pasaron desapercibidos en Brasilia. El jueves, el Palacio de Itamaraty convocó a la encargada de negocios argentina en Brasil, María Emilia Cortés, para pedirle explicaciones formales.
La reacción no sorprendió. La sintonía entre Milei y el clan Bolsonaro viene de lejos: Jair y Michelle estuvieron en su asunción en diciembre de 2023, y Eduardo Bolsonaro, hermano de Flavio, fue identificado como uno de los enlaces del libertario con el universo trumpista.
En esa relación, los dos presidentes ya se habían metido en la política del país vecino: Lula apoyó a Sergio Massa en 2023. Pero Milei fue más lejos. El 25 de julio subió al escenario de la convención del Partido Liberal (PL) que oficializó la candidatura de Flavio, y desde allí el canciller Pablo Quirno, junto a Karina Milei, lanzó ataques contra Lula y otras autoridades brasileñas. Brasil respondió degradando la relación diplomática al nivel de encargados de negocios.
Con Jair preso en régimen domiciliario por haber liderado un intento de golpe de Estado, Eduardo instalado en Estados Unidos y condenado por presionar por sanciones contra autoridades brasileñas, y Flavio ahora en Miami, el clan quedó disperso. Y Milei, sin su principal socio.
El costo de la fuga
Para el politólogo brasileño Mauricio Santoro, profesor de relaciones internacionales de la Universidad del Estado de Río de Janeiro (Uerj), la fuga agravó el escenario: "Si fuera un país sin la importancia que tiene la Argentina para Brasil, probablemente tendríamos hasta una ruptura de relaciones diplomáticas". Lo evita el peso del vínculo comercial: la Argentina es el tercer socio de Brasil.
Santoro, sin embargo, matiza la idea de un Milei completamente aislado en Brasil. El mandatario argentino conservará "aliados importantes, en los gobernadores de la oposición y en el Congreso, sobre todo en el Senado".
El Partido Liberal de Bolsonaro eligió 19 senadores y sumará 28, la bancada más grande al inicio de una legislatura desde 1988. Allí llegarán la exprimera dama Michelle Bolsonaro, la más votada en el Distrito Federal, y Carlos Bolsonaro, electo por Santa Catarina.
En el sur, sobre la frontera, el PL ganó en primera vuelta dos gobernaciones: Paraná, con Sergio Moro, el exjuez del Lava Jato que condenó a Lula y luego fue ministro de Justicia de Bolsonaro, y Rio Grande do Sul, con Luciano Zucco, exmilitar y jefe de la bancada del PL en Diputados. Son interlocutores naturales para la Casa Rosada, con una agenda común. En el debate por el ajuste fiscal que se viene en Brasil, la oposición pretende tomar a Milei como modelo.
El equilibrio de Tarcísio de Freitas
El caso más delicado es el de Tarcísio de Freitas, reelecto en la gobernación de San Pablo con el 62,65% y candidato natural de la derecha para 2030. Es, a la vez, quien más honró a Milei en Brasil y quien más necesita distanciarse de lo que representa la fuga, porque su capital político es el de un gestor moderado, capaz de atraer votos más allá del bolsonarismo.
En julio, en el mismo viaje del acto de Flavio, lo recibió en el Palacio de los Bandeirantes y le entregó la Orden de Ipiranga, la máxima distinción paulista. Tarcísio deberá hacer equilibrio entre esa cercanía con Milei y su lealtad a los Bolsonaro, y a la vez marcar independencia si quiere liderar la derecha, aunque Flavio prometa hacerlo a distancia.
Silencio y aislamiento regional
Con Lula, la afinidad es imposible y el silencio de esta semana lo confirmó. La Casa Rosada no felicitó al presidente reelecto y se limitó a "tomar nota" del resultado. Lula, en cambio, agradeció el saludo a Mauricio Macri y evocó los tiempos en que las diferencias "se discutían y se solucionaban de manera civilizada y republicana". El destinatario no era Macri.
El silencio también dejó a Milei solo en la derecha regional. El presidente de Chile, José Antonio Kast, felicitó a Lula el mismo domingo y escribió que Chile y Brasil "tienen mucho futuro en común". Y hasta el colombiano Abelardo de la Espriella, que había respaldado a Flavio, reconoció el resultado: "Ni Lula decide por los colombianos ni yo decido por los brasileños".
Para Santoro, la excepción se explica por la trayectoria más errática de Milei, pero sobre todo por su cercanía con Trump, porque sus pares sí mostraron margen propio: "Pese al alineamiento con el gobierno de Trump, existe un nivel de autonomía considerable por parte de los gobiernos de América Latina".
En el Planalto la consigna es no responder a las provocaciones del presidente argentino. Un asesor próximo a Lula lo resume así: "Todo lo que Milei quiere es un contrapunto con Lula. Y no se lo vamos a dar".
Allí incluyen a Milei en lo que fuentes cercanas al presidente brasileño llaman la "orquesta de perdedores" del domingo, junto al bolsonarismo y al Departamento de Estado norteamericano, y lo ven "con el agua al cuello" ante las elecciones de 2027. El regreso de los embajadores está descartado, sin plazo, y la relación seguirá por carriles técnicos y comerciales.
La ironía quedó expuesta la noche del martes en Misiones. El puente Tancredo Neves, donde Raúl Alfonsín y José Sarney sellaron en 1985 el acercamiento que dio origen al Mercosur, sirvió para alejar todavía más a los dos gobiernos.
Tres meses después de encomendarle a Flavio que frenara a la "basura socialista", Milei tiene a su socio en Miami. En Brasil le queda una derecha que todavía lo escucha, pero que ya no se apellida Bolsonaro, y un Lula que, por ahora, ni siquiera lo nombra.