El día que el Indio Solari confesó su Parkinson frente a 300 mil personas: “Mr. Parkinson viene pisándome los talones”
El Indio Solari reveló su Parkinson en pleno show de Tandil hace 10 años. ¿Qué dijo exactamente aquella noche? El conmovedor momento que hoy resuena con más fuerza.
Hace exactamente 10 años, en un show histórico en Tandil, el Indio Solari reveló al mundo que padecía Parkinson. Lo hizo sin dramatismo, con la misma rebeldía que lo caracterizó siempre. Hoy, tras conocerse su muerte a los 77 años, ese momento se vuelve un testimonio imborrable.
El músico falleció este viernes en su casa de San Miguel del Monte. La autopsia determinó que sufrió un accidente cerebrovascular no traumático mientras estaba en la piscina. Pero su lucha contra el Parkinson venía de larga data, y él mismo la contó en vivo.
¿Qué pasó aquel 12 de marzo de 2016 en Tandil?
Esa noche, el Indio ofreció el segundo concierto más multitudinario de la historia argentina, solo superado por el de Olavarría en 2017. Cerca de 300 mil personas lo escuchaban cuando, al terminar la canción “Pogo”, pidió silencio.
“Quiero decirles algo que tengo la necesidad de decirles. Si me escuchan, les voy a agradecer mucho”, soltó. Y entonces llegó la confesión: “Anda circulando en internet una versión de que estoy enfermo y es verdad. Mr. Parkinson viene pisándome los talones”.
Pero no quiso que nadie se preocupara de más. Fiel a su estilo, agregó: “Aquí estoy, hace rato que eso pasa. No me van a bajar del escenario así nomás. No hagamos una marea de esto, todo el mundo tiene algún pariente, algún conocido que tiene una enfermedad”.
El último recital sin saberlo
Al año siguiente, en Olavarría, dio el que sería su show final. 400 mil personas lo despidieron sin saber que era la última vez. El Indio nunca anunció su retiro, pero el Parkinson fue ganando la batalla.
El comunicado de la familia
Horas después de la noticia, sus seres queridos publicaron un mensaje en Instagram: “Nuestro amado Indio -su cuerpo, su manifestación física- ya no está. No hay forma de expresar nuestro dolor, ni hace falta; es el mismo que sienten ustedes”.
Y cerraron con un pedido: “Mientras tanto lloremos como corresponde, escuchemos sus canciones y, sobre todo, cuidémonos entre nosotros, como él nos enseñó”.
