El Día de la Madre no salvó al comercio sanjuanino: por qué los clientes dieron más vueltas que nunca
Carlos Iramaín siguió los tickets de los días previos al Día de la Madre y confirmó lo que ya se sospechaba en el comercio sanjuanino. Pero hay una razón que va más allá de la fecha y que el dirigente puso sobre la mesa.
Las ventas por el Día de la Madre en San Juan no lograron superar las del año pasado, aun cuando el microcentro mostró bastante movimiento durante el fin de semana. Carlos Iramaín, de la Federación Económica Sanjuanina, confirmó la caída en diálogo con Radio Mil20, aunque fue claro: todavía no hay números cerrados para calcular cuánto fue el porcentaje de retroceso.
El dato llegó en un escenario de consumo retraído, con un cliente que ya no compra por impulso y que recorre, compara y recién después decide.
“Oficialmente cayeron las ventas”
Según Iramaín, los primeros indicios aparecieron en la conducta de los locales y en el seguimiento de los tickets de los días previos a la celebración. El dirigente no dudó al describir la situación: “Oficialmente cayeron las ventas”.
Y agregó que la tendencia no es nueva ni exclusiva de esta fecha. “Hace cinco meses que se viene reflejando exactamente y no se recupera”, afirmó, lo que traslada el problema más allá del Día de la Madre y lo conecta con una pérdida de dinamismo sostenida del consumo.
El referente explicó que, si bien se observan mejoras frente a períodos anteriores, los ingresos no alcanzan a cubrir el efecto de la inflación. En ese contexto, los consumidores cambiaron sus hábitos y abandonaron la compra impulsiva.
“Yo creo que el sanjuanino salió a buscar precio”, resumió Iramaín, al describir a un comprador que compara antes de pagar.
Más gente en la peatonal, menos ventas
Durante el viernes y el sábado, el dirigente advirtió una circulación importante de personas en la peatonal. Sin embargo, aclaró que ese movimiento no se tradujo necesariamente en más operaciones.
“Hoy ya no entra y compra la gente impulsivamente, hoy camina, busca y recién decide y compra”, describió. A ese cambio de comportamiento se suman las compras online, que inciden en la decisión de los consumidores y obligaron a los comercios a reforzar sus estrategias para atraer público.
Una de esas acciones fue una ruleta con premios organizada junto con la Cámara de Comerciantes Unidos, que funcionó el viernes hasta las 21.30. La iniciativa buscó sostener la presencia de clientes en el centro comercial en una fecha clave para el rubro. Pese al esfuerzo, desde la entidad señalaron que la convocatoria no alcanzó para revertir la tendencia negativa que arrastra el sector.
El clima, un obstáculo para el recambio de temporada
A la cautela de los compradores se sumó otro factor: el clima. Según Iramaín, las condiciones meteorológicas complicaron el recambio de temporada. Los negocios ya empezaron a exhibir prendas de primavera-verano, pero todavía se registran jornadas frescas, lo que dificulta la salida de la mercadería nueva y obliga a mantener parte del stock de invierno.
El referente afirmó que esa descoordinación también afecta la actividad, porque la compra de indumentaria suele responder a necesidades concretas del momento.
Compras chicas y frecuentes: el nuevo hábito de las familias
La retracción no se limita al rubro textil. Iramaín señaló que las familias también modificaron su forma de abastecerse: las compras grandes en supermercados fueron reemplazadas, en muchos casos, por adquisiciones más pequeñas y frecuentes.
Con ese panorama, la Federación Económica Sanjuanina espera conocer los números definitivos para dimensionar el alcance de la baja y seguir de cerca cómo evoluciona el consumo en las próximas semanas.