El detalle que marcó la gira del Club Vial por Comodoro
¿Qué encontró el Club Vial en Comodoro que no se ve en cada entrenamiento en Río Gallegos? Una gira que dejó títulos, pero también una deuda que vuelve a quedar en evidencia.
El atletismo del Club Vial sigue sumando kilómetros y experiencia. El último fin de semana, una delegación de la institución viajó a Comodoro Rivadavia para participar del Torneo Regional Evaluativo organizado por la Asociación de Atletismo del Sur de Chubut, que reunió a representantes de Santa Cruz y Chubut.
El grupo, dirigido por la profesora Mariana Esper, no solo cosechó resultados positivos sino que también tuvo la chance de correr en una pista sintética reglamentaria, algo poco habitual para los atletas de Río Gallegos.
Una experiencia fugaz pero valiosa
“Fue un viaje medio fugaz. Llegamos, competimos y volvimos. Por suerte el clima nos acompañó, hubo poco viento para lo que es Comodoro y fue un lindo torneo, con muchas pruebas y bastante convocatoria”, explicó Esper en diálogo con LU12 AM680.
La entrenadora agradeció especialmente a la Secretaría de Deportes, que colaboró con los pasajes para que los atletas pudieran viajar.
Para Esper, el objetivo central era sumar rodaje competitivo, algo fundamental para los jóvenes atletas, sobre todo por las dificultades que hay en Río Gallegos para acceder a competencias de pista y campo. “Trabajamos mucho pruebas de pista y campo y por eso era una linda oportunidad para ir a participar. Generalmente acá en la Patagonia las pruebas que se hacen son de calle”, señaló.
La superficie sintética fue otro de los puntos destacados: “Ellos no están acostumbrados a entrar en una pista sintética. Ya desde la entrada en calor empiezan a sentir que están un poco más cargados. Pero la idea era ir, competir y vivir la experiencia”, explicó.
Los nombres propios de la delegación
Uno de los más destacados fue Matheo Oviedo, quien se quedó con el primer puesto en los 110 metros con vallas y también ganó en los 80 metros. El joven contó que la prueba de 110 tuvo un sabor especial: “El 110 estuvo lindo porque venía con mucho trabajo atrás y mejorando mucho”.
Matheo empezó con el atletismo hace unos dos años, de la mano de Santiago Guidetti, amigo de su hermana y uno de sus referentes. Dejó el fútbol de a poco y notó los cambios primero en el cuerpo: “Te sentís más reactivo. Después fui mejorando un poquito la técnica”, relató. Entre risas, admitió que sufrió algunas caídas aprendiendo vallas, aunque hoy es una de sus especialidades.
Su próximo desafío será el Nacional U16 en San Luis, donde volverá a correr los 110 metros con vallas, acompañado por Mariana Esper.
En la categoría U16, Ciro Roldán participó en los 600 metros. Llegó con una molestia en el menisco de la pierna derecha, pero decidió correr igual: “Antes de correr me agarró una molestia, un ardor en el menisco de la pierna derecha, pero elegí correr”, contó. Para él, el viaje fue su primera experiencia en un torneo de este nivel y dejó claro su objetivo: “Ganar todo lo posible y llevar el nombre del club a lo más alto. Lo mismo con el nombre de la ciudad y de Santa Cruz”. Ciro entrena tres veces por semana (lunes, miércoles y viernes) y suma ejercicios complementarios.
Otra de las integrantes es Zoe Figueroa, que combina el atletismo con el hockey y ya integra la selección de Santa Cruz de esa disciplina. Empezó a entrenar este año, tras un primer acercamiento en la escuela, y ya nota los beneficios: “Ahora tengo un poco más de resistencia y velocidad que antes en el hockey”, explicó. Esper destacó su constancia: “Ella recién empezó este año. No falta nunca. Siempre está y, luego de cada entrenamiento, la evolución está a la vista”.
La deuda de la pista de atletismo
Más allá de los resultados, Esper puso el foco en la constancia y en el llamado “entrenamiento invisible”: descanso, alimentación y hábitos fuera de la pista. También apareció un reclamo histórico: la falta de una pista de atletismo adecuada en Río Gallegos.
“Hay muchas desventajas para los chicos cuando van allá: otra superficie, otro calzado. Hay mucho esfuerzo y disciplina”, señaló durante la entrevista. Para la entrenadora, contar con esa infraestructura no solo mejoraría la preparación de los atletas actuales, sino que también ayudaría a captar nuevos talentos.
El grupo del Club Vial tiene actualmente entre 12 y 13 atletas, la mayoría en edades formativas. Esper también recorre otros espacios deportivos y escolares para detectar chicos con condiciones.
Lo que viene
El calendario no da tregua. Después del Nacional U16 en San Luis, llegarán la concentración para los Juegos de la Araucanía en Los Antiguos y la instancia provincial de los Juegos Evita. La ilusión es llegar a Mar del Plata para la instancia nacional.
“Trabajamos todo el año para eso. La idea es poder llegar hasta allá y hacer lo mejor que podamos”, resumió Esper.
Para afrontar el viaje a San Luis fue clave el esfuerzo de las familias y las gestiones para conseguir apoyo: la mamá de Matheo tuvo un rol importante en la organización y también se consiguió colaboración del gremio ADOSAC para alojamiento, alimentación y transporte.
El atletismo vialense sigue construyendo su camino en la Patagonia, con jóvenes que entrenan con constancia y una entrenadora que apuesta al desarrollo desde las bases.