El detalle que desató la nueva presión sobre el dólar: las empresas ya giraron u$s 4.000 millones al exterior

¿Por qué el Banco Central ya no puede comprar los mismos dólares que antes? La respuesta está en dos registros que el mercado mira con lupa.

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El detalle que desató la nueva presión sobre el dólar: las empresas ya giraron u$s 4.000 millones al exterior
El detalle que desató la nueva presión sobre el dólar: las empresas ya giraron u$s 4.000 millones al exterior

El modelo económico libertario ya enfrenta una tensión anticipada sobre la disponibilidad de dólares. A más de un año de las elecciones presidenciales, cuando la presión sobre el tipo de cambio suele recrudecer, a la demanda de divisas de las personas humanas se sumó en lo que va del año una aceleración de los giros de utilidades y dividendos de las empresas al exterior, un fenómeno que el Banco Central refleja en dos registros distintos.

Según el informe cambiario de la entidad que conduce Santiago Bausili, en agosto las personas humanas realizaron compras netas de moneda extranjera por 366 millones de dólares. En paralelo, entre enero y septiembre las compañías remitieron cerca de 4.000 millones de dólares en concepto de dividendos y utilidades, de acuerdo con una presentación del vicepresidente de la autoridad monetaria, Vladimir Werning.

Un mercado abierto que multiplica la demanda

La apertura del mercado cambiario impulsada por el Gobierno de Javier Milei permitió que los ahorristas volvieran a acceder al mercado oficial sin los límites que regían durante el cepo, al mismo tiempo que habilitó a las empresas a girar al exterior las ganancias correspondientes a ejercicios iniciados desde 2025. El resultado es que distintos actores económicos pueden demandar divisas de manera simultánea sobre un mercado cuya capacidad de generación y acumulación de reservas sigue siendo un punto de tensión para la política económica.

En el caso de las empresas, las compañías que cotizan en Bolsas y Mercados Argentinos (ByMA) distribuyeron 1.505 millones de dólares en dividendos durante los primeros nueve meses de 2026, según el informe difundido esta semana por la entidad. El monto representa un incremento de 9,3 por ciento respecto de los 1.378 millones de dólares distribuidos en el mismo período de 2025 y constituye el mayor registro para los primeros nueve meses del año, según el registro histórico de Bloomberg.

El dato de ByMA forma parte de un universo más amplio. La presentación realizada por Werning en la Semana Mundial del Inversor, organizada por la Comisión Nacional de Valores y la Organización Internacional de Comisiones de Valores, contabilizó cerca de 4.000 millones de dólares enviados al exterior por empresas en concepto de dividendos durante enero-septiembre. El cálculo incluye operaciones cursadas a través del mercado de cambios y transferencias mediante canjes, expresadas en dólares constantes de septiembre de 2026.

En el informe de política monetaria correspondiente al segundo trimestre, el BCRA había señalado que la distribución de dividendos habilitada con la flexibilización cambiaria acumulaba más de 3.300 millones de dólares, mientras que el organismo presentó ese proceso como parte de la normalización del régimen cambiario y financiero.

Qué muestran los números del balance cambiario

El Balance Cambiario de agosto mostró compras netas por 3.366 millones de dólares, explicadas principalmente por 2.463 millones en billetes, 515 millones correspondientes a servicios y otros gastos corrientes y 469 millones por transferencias de divisas sin fines específicos. La cantidad de personas que accedieron al mercado también aumentó y llegó a aproximadamente 1,7 millones de individuos.

El destino de esos dólares permite matizar la idea de que toda compra de moneda extranjera equivale automáticamente a una salida del sistema financiero o del país. El propio BCRA estimó que unos 1.100 millones de dólares de las compras de billetes y transferencias sin fines específicos permanecieron depositados en bancos locales, mientras que alrededor de 700 millones de dólares incrementaron la posición de activos externos y unos 900 millones de dólares fueron entregados a las entidades financieras para afrontar consumos con tarjetas asociados a servicios y otros gastos corrientes en el exterior.

La magnitud de formación de activos externos ya se había acelerado en julio. Las personas humanas habían realizado compras netas por 4.124 millones de dólares, una cifra todavía mayor que la de agosto. En julio, 2.916 millones de dólares correspondieron a compras de billetes, 786 millones a servicios y otros gastos corrientes y 546 millones a giros sin fines específicos. Después de varios meses de fuerte demanda, las personas continuaron comprando divisas aun cuando el sector agroexportador, principal proveedor de dólares comerciales del mercado, liquidó 2.933 millones de dólares durante ese mes. La demanda neta de las personas, medida por el BCRA, fue superior a ese monto.

El contraste es significativo porque permite observar una de las dificultades centrales del esquema cambiario: la existencia de una oferta de dólares generada por exportaciones no garantiza que esa oferta se transforme en reservas. Para que el Banco Central acumule divisas, necesita comprar una porción de los dólares que ingresan al mercado, y esa capacidad depende de que la oferta supere a la demanda privada en los distintos segmentos.

El BCRA compra menos dólares

El comportamiento de la autoridad monetaria agregó otro elemento a la tensión. En agosto, el BCRA compró 770 millones de dólares en el mercado de cambios, por debajo de los 2.163 millones adquiridos en julio, los 1.418 millones de junio, los 2.601 millones de mayo y los 2.770 millones de abril.

La comparación muestra que el ritmo de acumulación de divisas mediante intervención cambiaria se redujo de manera significativa justo cuando la demanda de las personas se mantuvo elevada. El resultado no fue una caída de las reservas internacionales durante agosto, ya que aumentaron 660 millones de dólares y finalizaron el mes en 48.259 millones, pero esa variación estuvo explicada por distintos factores, entre ellos la compra de dólares del BCRA y la valorización en dólares de los activos que integran las reservas.

El dato adquiere relevancia en medio de una discusión —y presión— del mercado sobre el momento en que el gobierno libertario debe liberar totalmente la adquisición de dólares, dado que una política de flexibilización cambiaria necesita una fuente de dólares suficientemente amplia para sostener, al mismo tiempo, el acceso de particulares, los pagos de importaciones, los compromisos financieros, los giros de utilidades y la acumulación de reservas. La apertura del mercado modifica la distribución de las divisas disponibles, pero no aumenta por sí misma la cantidad de dólares que genera la economía.

El Gobierno eliminó en abril de 2025 las restricciones cambiarias para las personas humanas y habilitó el acceso de las empresas al mercado oficial para pagar dividendos a accionistas no residentes correspondientes a ejercicios iniciados desde enero de ese año. La medida fue presentada por el BCRA como parte de una nueva etapa de flexibilización cambiaria.

La decisión también tenía una explicación vinculada con los stocks acumulados durante los años de controles cambiarios. Para las utilidades correspondientes a ejercicios anteriores a 2025, el Gobierno implementó mecanismos específicos, entre ellos el BOPREAL, con el objetivo de canalizar dividendos y otras obligaciones que habían quedado pendientes. La diferencia es que durante 2026 comenzaron a confluir los pagos de utilidades generadas bajo el nuevo régimen con una mayor demanda de dólares de los particulares.

Qué empresas giraron los dividendos

De acuerdo con el registro del ByMA, las empresas que cotizan en el mercado argentino distribuyeron 1.505 millones de dólares entre enero y septiembre, con una aceleración clara hacia el tercer trimestre: fueron 335 millones de dólares durante el primer trimestre, 533 millones en el segundo y 638 millones entre julio y septiembre. El último trimestre contabilizado explicó alrededor del 42 por ciento del acumulado.

Grupo Financiero Galicia distribuyó aproximadamente 243 millones de dólares; Transener, 165 millones; y Central Puerto, 160 millones. Las tres compañías representaron cerca del 38 por ciento del total. Si se incorporan Banco Macro, con unos 152 millones de dólares, y BYMA, con alrededor de 124 millones, las cinco principales compañías explicaron aproximadamente el 56 por ciento de los dividendos acumulados.

El primero acumuló unos 644 millones de dólares, mientras que el segundo alcanzó aproximadamente 628 millones de dólares. Materiales, aunque con una participación menor, presentó el mayor salto porcentual: pasó de distribuir alrededor de 5 millones en los primeros nueve meses de 2025 a unos 94 millones en igual período de 2026, con Ternium Argentina como principal componente de ese incremento.

La cifra de ByMA, de todos modos, no debe confundirse con los 4.000 millones informados por el BCRA. El primero se refiere a dividendos distribuidos por compañías cotizantes; el segundo comprende el universo de empresas que realizaron remesas al exterior y utiliza una metodología que incorpora tanto operaciones cambiarias como transferencias mediante canjes. Se trata, por lo tanto, de dos mediciones diferentes de un mismo proceso de mayor salida de utilidades.

La discusión sobre la salida de dólares no implica que la remisión de dividendos constituya por sí misma una operación irregular. Se trata de un mecanismo legal que el propio Gobierno decidió habilitar dentro de su estrategia de normalización del mercado cambiario. El punto económico es otro: determinar qué volumen de dólares puede salir del país sin limitar la capacidad de acumulación de reservas y sin generar una presión adicional sobre el mercado cambiario.

En el informe de Inversión Extranjera Directa del Banco Central del primer trimestre, el organismo registró una distribución de utilidades y dividendos de 1.891 millones de dólares, el máximo de la serie para ese período, y vinculó explícitamente el resultado con la Comunicación A 8226. La misma estadística muestra que durante el primer trimestre ingresaron 1.794 millones de inversión extranjera directa neta transaccional, mientras que la renta de capital alcanzó 2.743 millones. Esto permite observar la diferencia entre los dólares que ingresan como nuevas inversiones y los flujos asociados a la rentabilidad de inversiones existentes.

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