El descenso que Centenario no olvidará: cayó ante San Lorenzo y hace historia por la razón menos deseada
La Asociación Deportiva Centenario cayó ante San Lorenzo y selló un descenso que nadie imaginaba. Los aplausos al plantel juvenil y los cantos contra la dirigencia marcaron una tarde que quedará en la memoria. ¿Qué pasó en los minutos finales?
La Asociación Deportiva Centenario vivió este domingo una de las jornadas más amargas de su existencia. El equipo del oeste perdió 1-0 ante San Lorenzo en el partido de vuelta de la Promoción y, con un global de 2-0, descendió por primera vez en su historia a la Categoría B de la Liga de Fútbol de Neuquén (Lifune).
El encuentro se jugó en el estadio "Don Vicente Consoli", que registró una buena concurrencia para acompañar al equipo en una tarde que pintaba decisiva. La gente no dejó de alentar durante los 90 minutos y, pese al resultado adverso, despidió con aplausos a un plantel juvenil que tuvo que afrontar una presión enorme.
Del otro lado, la alegría fue total. San Lorenzo festejó el ascenso a la Categoría A después de imponerse en los dos partidos de la serie, cumpliendo así el objetivo que persiguió durante toda la temporada.
Un partido que se definió en el complemento
Centenario salió a buscar la remontada con más coraje que planificación. Necesitaba dar vuelta una serie que había arrancado con derrota y generó algunas situaciones para volver a meterse en partido.
Una de las más claras fue un cabezazo de Lucas Soto que se estrelló en el travesaño. El local insistió y tuvo en Llantén a uno de sus jugadores más destacados, pero no logró convertir esa búsqueda en el gol que tanto necesitaba.
San Lorenzo, en cambio, encontró el golpe que terminó de encaminar la serie. A los 52 minutos, Alejo García marcó el 1-0 y acercó todavía más al conjunto del oeste capitalino al ascenso.
La situación del local se complicó aún más con la expulsión de Juan Freire, que dejó a Centenario con un hombre menos en un tramo clave del encuentro.
Un cierre caliente en el Don Vicente Consoli
Con el resultado prácticamente definido, el partido entró en una fase de máxima tensión. El árbitro terminó expulsando a dos futbolistas que ya habían dejado el campo de juego, tras unos empujones en uno de los momentos más calientes de la jornada. Los sancionados fueron Hugo Sepúlveda, por Centenario, y Miguel Irribarra, por San Lorenzo.
En los minutos finales, el conjunto local buscó hasta el último momento, pero no encontró el camino para descontar en el partido ni, mucho menos, para revertir una serie que se había complicado desde el primer encuentro.
Un descenso que marca un antes y un después
El descenso es un hecho inédito para Centenario. Nunca antes la institución había perdido la categoría en el fútbol liguista, por lo que esta derrota ante San Lorenzo se convierte en uno de los capítulos más difíciles de su historia deportiva.
El desenlace no puede despegarse de una temporada complicada desde lo futbolístico. Los resultados adversos se acumularon y el equipo no encontró la reacción necesaria para escapar de una situación que terminó llevándolo a disputar la Promoción.
Centenario llegó a esta instancia después de perder en la última fecha del torneo oficial ante San Patricio del Chañar">San Patricio del Chañar. Esa derrota lo obligó a jugarse la permanencia en la serie ante San Lorenzo. En aquella jornada, Don Bosco de Zapala logró salvarse, mientras que Pacífico sufrió el descenso directo.
Ahora, el golpe más duro fue para Centenario, que deberá empezar a pensar en una nueva etapa en la segunda categoría.
Los hinchas, entre el dolor y el reclamo
La hinchada acompañó durante los 90 minutos y, después del pitazo final, los jugadores juveniles fueron despedidos con aplausos por el público, que reconoció el esfuerzo realizado en una situación deportiva adversa.
El malestar, sin embargo, también tuvo otro destinatario. Durante la jornada se escucharon cantos contra la dirigencia, una muestra del descontento de un sector de los hinchas con el presente de la institución.
Para Centenario comienza ahora un desafío diferente: reconstruirse después de un descenso histórico, con la obligación de volver a la Categoría A y recuperar el protagonismo que tuvo durante buena parte de su historia en el fútbol neuquino.
Para San Lorenzo, en cambio, la tarde terminó con el premio buscado: el ascenso a la máxima categoría de la Lifune.