El descargo de Longobardi contra Majul: “Hay que tener cara para decir semejante estupidez”
¿Hasta dónde puede llegar la grieta? Longobardi estalló contra Majul por sus dichos sobre Cristina Kirchner y no dejó títere con cabeza. Conocé los detalles del cruce que encendió las redes.
Marcelo Longobardi calentó el debate político con un durísimo descargo hacia Luis Majul, a quien apuntó sin nombrarlo. El conductor explotó contra el periodista oficialista por comparar una eventual candidatura de Cristina Kirchner con un “golpe de Estado”. “Hay que tener cara en la tele para decir semejante estupidez”, disparó.
Todo comenzó cuando Majul, en su programa, sugirió que la posible postulación de la ex presidenta para 2027 podría complicar tanto la economía argentina y la gestión de Javier Milei que eso equivaldría a un intento de golpe institucional. Esa idea sacó de las casillas a Longobardi.
¿Qué dijo Longobardi?
En su programa, el conductor reconstruyó paso a paso el razonamiento de Majul: “Ayer hubo uno en la tele que atribuyó esta cuestión a un intento de golpe de Estado”, comenzó, visiblemente molesto. Y siguió: “Que Cristina se propone dar un golpe, que su candidatura complicaría tanto la economía argentina, que complicaría tanto al presidente Milei y que eso constituye un golpe de Estado”.
Para Longobardi, esa lógica es un despropósito. “Yo cuando veía eso... ¡O sea, uau! Hay que tener cara en la tele para decir semejante estupidez”, disparó sin filtros, dejando en claro su fastidio con el periodista ultra oficialista.
La autocrítica del conductor
Lejos de quedarse solo en la crítica, Longobardi también reflexionó sobre su propia reacción. “Yo lamento mi pérdida de equilibrio, si cabe, frente a ese tema, pero me resulta bastante intolerable”, admitió, reconociendo que el tema lo sacó de su habitual tono mesurado.
Sin embargo, más allá de esa autocrítica, el conductor no dejó dudas sobre el fondo de su planteo: este tipo de discursos exagerados no solo distorsionan el debate público, sino que también dañan la credibilidad de toda la profesión periodística. “Porque además, toda esta gente está perjudicando mucho nuestra profesión y eso es una cosa muy condenable”, concluyó, en una definición que sonó tanto a advertencia como a llamado de atención hacia sus colegas de la televisión abierta y del cable.