El delivery se volvió un lujo: cuánto perdieron los argentinos para comprar hamburguesas y pizzas
Pedís más, pero comprás menos. Los números que explican por qué el delivery ya no es lo que era.
El uso de aplicaciones de envíos a domicilio se consolidó como un hábito estructural, pero la crisis económica dejó su marca. Un informe de Focus Market reveló que, aunque los pedidos crecen, el poder adquisitivo se derrumbó un 12% en un año. Los precios subieron hasta 41% interanual, mientras los salarios no alcanzan.
Con un sueldo promedio de $1.734.357 en febrero de 2026, un trabajador puede comprar hoy 116 hamburguesas, contra 132 del año pasado. En pizzas, la caída fue de 79 a 69 unidades. Los valores actuales reflejan el impacto: las hamburguesas pasaron de $10.600 a $15.000; el kilo de helado, de $19.800 a $28.000; la pizza, de $17.700 a $25.000; y las empanadas, de $2.200 a $3.100 por unidad.
¿Por qué suben tanto los precios?
Detrás de estos incrementos no solo están los insumos, sino también los costos del sistema. Las aplicaciones cobran comisiones a los comercios del 25% al 35%, duplicando a otros mercados digitales. Además, el consumidor paga una tarifa de servicio del 1,5% al 2%, práctica ya cuestionada judicialmente por abusiva.
La crisis de los repartidores
Del otro lado, los repartidores cobran en promedio $3.033 por pedido, según el Índice APP de la Fundación Encuentro. Para no caer bajo la línea de pobreza, necesitarían 454 pedidos mensuales, es decir, 18 entregas diarias sin descanso. Por eso, el 70% se conecta solo tres horas al día, usando la app como ingreso extra.
Damián Di Pace, director de Focus Market, advirtió: “Los altos costos logísticos, las comisiones discutidas y la presión regulatoria reducen los márgenes y obligan a buscar modelos más eficientes en un mercado cada vez más competitivo”.