El dato que preocupa en Tucumán: se duplicaron los homicidios y el narco avanza sin freno
Los homicidios se duplicaron, los secuestros de droga marcan récords y el narco avanza. ¿Qué está pasando en Tucumán?
Un informe oficial reveló que los homicidios en Tucumán crecieron de manera alarmante durante el primer semestre, acompañados de episodios cada vez más violentos que evidencian un cambio en la conducta delictiva. Las balaceras en pleno centro ya no sorprenden.
Un experimentado investigador policial afirmó que las dos balaceras registradas recientemente en la capital muestran un quiebre: “La intolerancia reina entre los tucumanos. El lugar dejó de generar actos inhibitorios, es decir, un freno“.
¿Qué dicen los números?
Durante el primer semestre se duplicaron los homicidios cometidos durante robos o intentos de robo, casos vinculados a la “justicia por mano propia”. Los femicidios pasaron de tres en 2025 a cuatro en 2026. También se duplicaron los asesinatos relacionados con el narcotráfico.
En contraste, los delitos contra la propiedad cayeron entre 15% y 20%, aunque las autoridades reconocen que la cifra negra —hechos no denunciados— distorsiona la realidad.
Secuestros récord de droga
En Tucumán se incautaron 1.530 kilos de estupefacientes frente a los 930 del año pasado, un aumento del 65%. Sin embargo, los especialistas advierten que esto refleja más tráfico que controles efectivos: las fuerzas solo interceptan el 30% de la droga que circula.
Hasta el viernes pasado, se secuestraron 830 kilos de cocaína (16% más) y 672 kilos de marihuana (145% más). Por primera vez, entre abril y junio, Tucumán decomisó más cocaína que Salta y Jujuy, las provincias limítrofes con Bolivia.
El crecimiento de la marihuana secuestrada refuerza la hipótesis de que el NOA se consolida como zona de producción, aunque aún no se desarticuló ningún cultivo a gran escala.
Narco y otros delitos
El avance del narcotráfico se refleja en otros ilícitos: se duplicaron los homicidios vinculados a drogas, se detectó una organización que abastecía de armas a bandas internacionales, se investigan maniobras de lavado de activos —una vinculada al Comando Vermelho— y apareció una estructura que habría trasladado los 470 kilos de cocaína secuestrados recientemente.
Distintos sectores coinciden en que Tucumán mantiene voluntad política de combatir el narco, pero critican la falta de una estrategia coordinada del Gobierno nacional. Los recortes presupuestarios y la escasa inversión limitan la respuesta, mientras que provincias vecinas como Salta, Jujuy, Santiago del Estero y Catamarca tampoco priorizan el problema.
Como ejemplo, los gobernadores del NOA pidieron a la ministra de Seguridad la instalación de radares para detectar vuelos clandestinos. Poco después se secuestraron 470 kilos de cocaína que habrían ingresado por vía aérea. Además, se halló una avioneta abandonada en un campo de Santa Fe que podría haber sido usada para transportar droga.
Los especialistas advierten que Tucumán avanza hacia convertirse en un centro de acopio de drogas y exigen una respuesta conjunta de todos los poderes del Estado.
Repercusiones políticas
El ex legislador José Orellana criticó la cobertura periodística del secuestro de 470 kilos y dijo que no corresponde a funcionarios municipales investigar a vecinos. Sin embargo, otros sectores remarcan que cualquier funcionario debe informar irregularidades.
Los legisladores José Cano y Gerónimo Vargas Aignasse, que vienen alertando sobre el narco, pidieron reforzar la inteligencia criminal con equipos especializados en investigar organizaciones, conexiones y evolución patrimonial.
Los especialistas concluyen que no hace falta inventar nada nuevo: aplicar herramientas que ya funcionaron en otros países —inteligencia, investigación patrimonial y cooperación institucional— puede ser determinante para contener el avance del narcotráfico y evitar más violencia en Tucumán.