El dato que preocupa a los docentes de San Juan tras el desplome en las pruebas PISA
Los resultados de las pruebas PISA son los peores en 20 años y en San Juan ya tienen un sospechoso: los celulares en el aula. Una especialista apunta contra las pantallas y reclama algo que todavía no llegó a las escuelas.
El último informe PISA dejó a la educación argentina en su peor momento en dos décadas, y en San Juan ya hay una explicación que gana terreno entre los especialistas: el uso de celulares en las aulas. La vicepresidenta del Colegio de Psicopedagogos, Cecilia Espinosa, apuntó directamente contra las pantallas como uno de los principales obstáculos para el aprendizaje.
Los números son contundentes. Argentina quedó en el puesto 72 de 91 países, con una caída que no se veía hace 20 años. En Matemática, el 76% de los alumnos no alcanzó el nivel básico de competencia, mientras que en Lectura y Ciencias seis de cada diez estudiantes mostraron serias dificultades.
¿Qué pasa con los celulares en el aula?
Espinosa explicó que la interacción constante con los dispositivos móviles interrumpe la concentración necesaria para entender contenidos complejos. Cuando un estudiante intenta seguir la explicación del docente mientras revisa notificaciones o redes sociales, se genera una especie de atención dividida que fragmenta la comprensión.
Pero el problema no es solo cuando se usan. Según la especialista, la sola presencia del teléfono sobre el banco ya rompe la continuidad pedagógica. Aunque existen normativas que restringen su uso en algunas jurisdicciones, la falta de una aplicación uniforme hace que las aulas se conviertan en espacios de distracción permanente.
La psicopedagoga fue más allá y señaló que los analistas internacionales de las pruebas PISA también pusieron el foco en las pantallas, junto al ausentismo, como factores determinantes del bajo rendimiento. Además, advirtió que “la regulación del uso responsable del celular no está en todas las asignaturas de las escuelas”, lo que genera vacíos según la materia o la institución.
El reclamo: formar a los docentes
Para Espinosa, prohibir no es la solución. La tecnología ya forma parte del entorno de los estudiantes, y lo que hace falta es encauzarla con criterios pedagógicos claros. En ese sentido, reclamó una actualización urgente de la formación docente.
“Hay docentes que deben ser formados y actualizados para esto, para combinar la educación con la tecnología”, sostuvo la vicepresidenta del Colegio de Psicopedagogos, y remarcó que la clave está en brindar herramientas modernas que integren los soportes digitales de forma guiada y productiva.
Un retroceso que duele
Los resultados de la última evaluación PISA confirmaron un deterioro generalizado en los estudiantes argentinos de 15 años. El país obtuvo 367 puntos en Matemática, 389 en Lectura y 393 en Ciencias, los niveles más bajos en dos décadas para las dos últimas áreas, y la peor marca histórica en la primera.
La caída más pronunciada del continente también tiene nombre y apellido: Argentina perdió 11 puntos en Matemática respecto de la medición anterior, y quedó octava entre los trece países latinoamericanos que participaron. Para Espinosa, estos números no son un accidente, sino el reflejo de una crisis que exige redefinir las políticas educativas.